baloncesto >

A 72 horas del cielo

JOSÉ ANTONIO FELIPE | Santa Cruz de Tenerife

Mucho más cerca de lo que ha estado nunca. Así tiene el CB Canarias la posibilidad de ser conjunto de la Liga Endesa la próxima campaña después de las negociaciones mantenidas ayer con el Lucentum Alicante y con los directivos de la ACB. El montante total, 2.400.000 euros, es sensiblemente inferior a los casi cinco millones que tenían que haber desembolsado los canaristas hace algunas fechas.

La entidad levantina está al borde de la desaparición al arrastrar casi ocho millones de deuda; por ello, desde el pasado curso se encuentra inmersa en un proceso de Ley Concursal que a día de hoy solo contempla la venta de la plaza en Liga Endesa como única posibilidad de hacer frente a diferentes pagos, como pueden ser los 700.000 euros generados de déficit esta misma campaña que acaba de terminar y que deben ser abonados de manera inmediata.

Con el acuerdo entre CB 1939 Canarias y Lucentum Alicante prácticamente hecho, solo quedaría que la ACB aprobara la integración de los aurinegros en Liga Endesa el próximo 16 de julio en la Asamblea General que se llevará a cabo.

A pesar de que últimamente se ha comentado que a los directivos de la máxima división del baloncesto española les podía convenir cerrar la competición, lo cierto es que la renuncia de Alicante puede dejar ésta en número impar, algo que repercutiría en el nivel y organización de la Liga Endesa. De este modo la ACB aceptaría de muy buen grado esta fórmula a pesar de que los canaristas no abonaran el canon que les había sido pedido.

Cabildo de Tenerife, Ayuntamiento de La Laguna y algunos patrocinadores privados apoyan a la directiva de Félix Hernández en su propósito. Son los tres pilares necesarios para hacer frente al pago de la cantidad requerida, y que luego aportarían capital para poder confeccionar una plantilla acorde a una competición como la Liga Endesa.

Sin pronunciarse

Desde el club tinerfeño no se ha hecho ningún tipo de declaración pública, pero se es optimista al ver la respuesta recibida por la ACB y al comprobar que los administradores del Lucentum solo ven la venta como única posibilidad de minimizar las consecuencia de la gigantesca deuda que arrastran. Sería la única vía de los alicantinos para poder evitar la disolución de una entidad histórica.