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Ceuta se propone erradicar la costumbre de “fumar porritos” en la playa

EUROPA PRESS | Ceuta

El programa especial de vigilancia en las playas de Ceuta que desde este jueves ha puesto en marcha el Ejecutivo local en el litoral de la ciudad autónoma se ha saldado con cuatro denuncias por consumo de estupefacientes, tres más por venta ambulante de pasteles y frutos secos (una figura muy popular en la ciudad a la que se conoce por el apelativo de ‘los vitamina’) y otra contra un inmigrante irregular por la distribución de discos ‘piratas’ entre los bañistas por un presunto delito de entrada ilegal en España y una supuesta falta contra la propiedad intelectual.

La erradicación de la costumbre de “fumar porritos” en la costa durante el periodo estival es uno de los objetivos prioritarios de la campaña iniciada por la Consejería de Gobernación, según ha destacado el superintendente de la Policía Local, Ángel Gómez.

“Los incidentes que se producen”, ha explicado el mando policial, “suelen ser hurtos al descuido cuando el bañista deja el bolso, el móvil o la toalla sin vigilancia; pequeñas peleas entre jóvenes y grupos que se fuman sus porritos en las playas porque es un sitio muy adecuado, al sol, que les produce una sensación muy especial, pero desde luego eso se va a erradicar totalmente”.

“Aquí no se va a permitir que se consuman estupefacientes y se va a proteger al ciudadano de todas las actividades que son ilícitas”, ha dejado claro Gómez en declaraciones a los medios. Los 13 policías destinados a las playas durante el periodo estival también tienen como misión impedir que se corra o se juegue con pelotas o palas en la arena para evitar que se “moleste” al resto de usuarios.

El Gobierno local que preside Juan Vivas ha adquirido bicicletas para que los agentes patrullen las playas con mayor afluencia de público, las de la zona centro, y ‘zetas’ itinerantes se encargarán de vigilar las de la periferia.

Según la consejera de Gobernación, Yolanda Bel (PP), la presencia policial en las playas “es necesaria porque es un síntoma de seguridad que da garantías y tranquilidad al bañista y al ciudadano como ninguna otra puede hacer”. “Después del éxito del año pasado en cuanto al reconocimiento de la ciudadanía, no había ninguna duda de que el Cuerpo debía seguir este verano en el litoral para asegurar comportamientos cívicos y ordenados”, ha resumido.