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Con la velocidad del rayo > Francisco Pomares

En una sentencia que puede ser considerada digna de entrar en el Guinness de los récords (tan sólo ha tardado quince días en ser emitida), el Tribunal Supremo ha desestimado la pretensión del Cabildo de Lanzarote de anular los permisos concedidos a Repsol para hacer prospecciones en aguas Canarias.

El Cabildo conejero confiaba en el amparo de otra sentencia dictada por ese mismo tribunal en el año 2004 que anulaba los permisos concedidos a Repsol en 2001, por no haber realizado el estudio de impacto ambiental. Ocho años atrás, el Cabildo había logrado que se anularan prospecciones, pero -por uno de esos sorprendentes despistes de la eficiente clase política conejera- no había pedido que se ejecutara la sentencia, que fue lo que pidió el pasado 27 de marzo, sumándose a la petición también el Gobierno de Canarias. El Supremo ha entendido que la sentencia de 2004 no puede ejecutarse, porque se cumplió al aprobarse un nuevo Real Decreto que convalidaba el anterior. Sostiene el Supremo que en los permisos de ahora el Gobierno incorpora las medidas de protección medioambiental.

No voy a aburrirles con las argumentaciones legales del Supremo. Ellos saben muchísimo más que yo de leyes. Pero sí me sorprende la rapidez y diligencia con la que se ha procedido en este particular caso. Sólo han pasado quince días desde que el Cabildo de Lanzarote les entregó el último papel. E incluso para alguien como yo -convencido de que las prospecciones deben hacerse y si hay petróleo el petróleo debe extraerse y explotarse con todas las garantías medioambientales necesarias, y con los mayores beneficios posibles para Canarias-, esta sorprendente rapidez del Tribunal Supremo me resulta tan escamante como los extraños viajes pagados con fondos públicos de su presidente. ¿Habrá también aquí gato encerrado en la habitación de al lado?

La democracia no es sólo elecciones libres y gobierno de las mayorías. Es también respeto a los derechos de las minorías, más una legislación de obligado cumplimiento para todos y una justicia que funcione. Que funcione siempre y para todos. No que funcione unas veces con la velocidad del rayo y otras se empantane durante décadas…