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Declaran no culpable al acusado de ofrecer 200.000 euros a un Guardia Civil por participar en un alijo

EUROPA PRESS | Almería

Un jurado popular ha declarado no culpable por unanimidad al hombre de 33 años y vecino de Adra (Almería) que enfrentaba a una pena de 21 meses de prisión por un presunto cohecho al considerar “meras apreciaciones subjetivas” las acusaciones del teniente de la Guardia Civil que lo denunció por ofrecerle supuestamente la cantidad de 200.000 euros a cambio de facilitar la entrada de un alijo de hachís.

El veredicto, hecho público en la tarde de este miércoles ante el tribunal de la Sección Primera de la Audiencia Provincial, sostiene que la “escasa prueba” practicada durante dos sesiones de vista oral “no permite llegar a un conclusión objetiva ya que se trata de la palabra del acusado contra la denunciante” ni enervar la presunción de inocencia de J.J.M.R. y que, por tanto, procede aplicar el principio de ‘in dubio pro reo’.

El jurado popular ha fundamentado su decisión en las contradicciones encontradas en el testimonio que el teniente-comandante del puesto de Adra prestó en sala con respecto a las declaraciones en instrucción y que, según han subrayado, “no puede sostener la acusación” y, por el contrario, “deben favorecerle”.

En concreto, ha aludido a que reconoció que el acusado no le llegó a concretar una cuantía económica y a que no supo precisar si era “amigo o conocido” cuando “es evidente que relación había ya que había acudido a su boda y J.J.M.R. colaboraba de manera desinteresada” dotando de iluminación y sonido a las fiestas patronales del Instituto Armado.

La Fiscalía solicitaba inicialmente, aunque modificó al término de juicio, una pena de tres años y seis meses de prisión al imputarle un delito de cohecho por proponer supuestamente a su amigo, mando en el puesto de la Guardia Civil de Adra, participar en un alijo de droga a cambio de una contraprestación a compartir de 200.000 euros.

El acusado negó en sala que le hiciese tal ofrecimiento al agente o le informarse de que conocía a gente dedicada al narcotráfico mientras ambos compartían almuerzo el 9 de febrero de 2010 en el hostal ‘la Curva’ y ha asegurado que se limitó a comentarle “de cachondeo” que tenían que hacer “como todo el mundo en el pueblo y meter ‘chocolate’ por la costa”.

El Ministerio Público sostenía, sin embargo, en su escrito de calificación que el acusado le ofreció “en serio” participar en una operación para introducir en España droga y que, para ello, le propuso fijar un “punto limpio” en el litoral para la descarga de los fardos de hachís y compartir la cantidad de 200.000 euros disponible para aquellos que colaboraran.