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El pacto no se rompe en Los Llanos y la alcaldesa sostiene que “goza de buena salud”

E. PAIZ – D. SANZ | Los Llanos de Aridane

“El pacto goza de buena salud. Es cierto que hay una pequeña grieta, pero hay voluntad de seguir trabajando porque en este año hemos logrado más del 90% de los objetivos que nos habíamos propuesto para Los Llanos de Aridane”. Así descartaba ayer la alcaldesa, Noelia García, una posible ruptura del pacto con los socialista. “Las plantas de asfalto no están dentro del pacto”, recordó la regidora popular, para explicar las diferencias con los socios de Gobierno, que en el último pleno fueron más allá de esa cuestión particular y evidenciaron una “separación” en una cuestión de vital importancia como es la externalización del agua.

La falta de comunicación entre los socios de gobierno se evidenció con la abstención de los tres ediles socialistas, lo que permitió a Coalición Canaria, con un sorprendido Juan Ramón Rodríguez Marín a la cabeza, sacar adelante solo con sus votos la iniciativa que permitirá que la externalización del servicio de agua de abasto público deba ser sometida a consulta popular.

Llamativa fue la votación de esta moción. Los ediles nacionalistas, aunque satisfechos, no terminaban de creerse que pese a los argumentos en contra por el socialista José María de Vargas, terminara prosperando gracias a una abstención que pareció pillar con el paso cambiado a los populares. Así las cosas, la previsión de ingreso económico más importante con la que contaban las arcas locales, en el marco de un proceso aprobado por unanimidad dentro del plan de ajuste económico un mes atrás, y cuya culminación estaba prevista para final de año reportando a las arcas locales unos importantes ingresos, queda ahora condicionada a un referéndum.

Recriminaciones

Las recriminaciones a Rodríguez Marín por su radical cambio de postura sobre este asunto fueron denominador común por parte del PSOE y el PP. Ambos, pese a no votar en el mismo sentido, le recordaron al portavoz nacionalista que él mismo había apostado, primero como concejal de Hacienda y luego como alcalde de Los Llanos de Aridane, por la defensa de una privatización que equivaldría a unos ingresos de 18 millones de euros.

La alcaldesa, Noelia García, acusó a Rodríguez Marín de “utilizar la participación ciudadana para hacer demagogia”, y le preguntó “qué ha hecho usted con los 3,5 millones de euros que los vecinos pagaron por las facturas del agua y que este Ayuntamiento le debe al Consejo Insular de Aguas”, aspecto en el que coincidió plenamente con su socio de Gobierno.

El portavoz nacionalista se defendió argumentando que “si no llegamos a privatizar el servicio en su día fue precisamente por las dudas que teníamos sobre si era o no lo que querían los ciudadanos de Los Llanos”.

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Tensión al límite

El PSOE de Los Llanos de Aridane se pasó de frenada en el pleno del lunes y llevó al límite, innecesariamente, un pacto con el PP que, si persiste después de la osada estrategia de los socialistas llanenses, es porque todavía les separa un enorme abismo con CC en este municipio. Innecesario porque el portavoz del PSOE, José María de Vargas, sacó en el pleno toda la artillería progresista para reforzar aún más las diferencias con sus socios conservadores.

Poco le debió parecer al PSOE votar en contra de las plantas de asfalto, para presentar al pleno la moción que propone que la Iglesia pague el IBI. Una propuesta que, por ejemplo, el alcalde de Santa Cruz de La Palma, Sergio Matos, también socialista y que gobierna con el PP, no tiene previsto presentar, al menos “de momento”. Una moción que, como era de prever, no salió adelante por el voto en contra del PP y la abstención de CC, pero sí que fue un nuevo combustible que el portavoz socialista arrojó a un pacto que en la tarde de ayer empezaba a oler a chamusquina. Pero cuando de verdad los socialistas adquirieron el papel de incendiarios del pacto fue con la abstención a la moción de CC para que se realice una consulta popular sobre la externalización del agua. Este fue el asunto que más daño hizo al PP, según nos confirmaron fuentes municipales. Y es esta postura de los socialistas lo que genera seria incertidumbre sobre la planificación de la economía municipal acordada por el propio gobierno local.

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