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La falta de presupuesto atasca las desaladoras de Fonsalía y Granadilla

En el polígono industrial de Granadilla se ubica la desaladora, en obras, de la zona Sureste de la Isla. / DA

NICOLÁS DORTA | Arona

Pasa como en Carreteras: no hay dinero. El tiempo avanza y la financiación para las desaladoras de Fonsalía y Granadilla, obras calificadas como de Interés General del Estado para Canarias, está menos garantizada. Por ahora los trabajos en ambas infraestructuras no se han paralizado del todo, pero “sí es cierto que van a mucho menor ritmo del que se esperaba”, reconoció ayer al DIARIO el consejero del Cabildo con Delegación Especial en Aguas, Jesús Morales.

Así, el gobierno central ha pasado a destinar 16,9 millones de euros de los 60 que tenía previsto para toda Canarias para este año y la inversión total contemplada para estos dos proyectos asciende a 24 millones de euros. “No se trata de ser pesimista pero sí realista, y con este dinero es más complejo sacar adelante obras de este tipo”, indicó Jesús Morales.

Además, también estaba en los planes del Cabildo la ampliación de las depuradoras Adeje-Arona, en el Sur y la de Valle Guerra en el Norte. La idea era ampliar su capacidad de depuración en toda la zona turística de Playa de Las Américas y Costa Adeje, a la vez que establecer una nueva tecnología que genere agua de mejor calidad para su uso en la agricultura hasta poder llegar a los 40.000 metros cúbicos al día (actualmente tiene capacidad para 30.000). Pero parece que el panorama no está para nuevas inversiones públicas que permitan la mejora en la gestión pública del agua. En todo caso, la desaladora de Fonsalía, cuyas obras comenzaron en 2010 y no se sabe cuándo acabarán, tiene capacidad para extraer por el sistema de pozos y ósmosis inversa 10.000 metros cúbicos diarios del mar. La de Granadilla, algo más, 14.000 metros cúbicos.

Plantaciones agrícolas

En el primer caso abastecería el consumo de agua urbana a los núcleos de la costa de Guía de Isora y Santiago del Teide, así como a las plantaciones agrícolas de plátanos y tomates de la zona.

En Granadilla la instalación abarcaría las poblaciones de San Isidro, El Médano, San Miguel y la costa de Arico.

“Se trata de dos obras claves para la gestión del agua en el Sur de la Isla que, por otra parte, generan un gran gasto energético diario añadido, pero debemos cumplir lo que establece el Plan Hidrológico Insular, en el aprovechamiento del agua de mar y la protección de los recursos subterráneos”, concluyó el consejero insular Jesús Morales.