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Miami, con un imparable LeBron James, fuerza el último partido ante Boston

AGENCIAS | Boston

El alero LeBron James, con tres premios de MVP de la liga, demostró su liderazgo en el sexto partido de las finales de la Conferencia Este, que ganaron los Miami Heat por 79-98 a los Boston Celtics.

James, que aportó un doble-doble de 45 puntos y 15 rebotes, permitió a los Heat seguir con vida en la competición y además lograr la tercera mayor diferencia (19 puntos) en el marcador final de un sexto partido de eliminación en los últimos 15 años. “Dijimos que teníamos que llegar a Boston a conseguir el triunfo que no conseguimos en el quinto partido y eso fue lo que logramos”, declaró James. “Mi labor fue igual de importante que la que hizo el resto del equipo, que jugó una gran defensa y siempre me apoyó”.

El escolta Dwyane Wade fue el segundo máximo anotador al conseguir 17 puntos, incluidos 11 en la segunda parte, ocho rebotes, cuatro asistencias y tres recuperaciones de balón. Ambos fueron los dos únicos jugadores de los Heat que lograron dobles dígitos, mientras que los Heat tuvieron 48 (37-76) por ciento de acierto en los tiros de campo y el 44 (7-16) de triples, comparados al 43 (32-75) y 7,1 (1-14) de triples, respectivamente, de los Celtics.

Los Heat también dominaron en el juego bajo los aros al conseguir 44 rebotes por 34 de los Celtics, que tuvieron menos segundas oportunidades de tirar a canasta. La gran labor defensiva que hizo el veterano alero Shane Battier con ocho puntos al anotar 3 de 7 tiros de campo, incluidos dos triples, fue también fundamental en la victoria del conjunto de Miami.

El base Rajon Rondo lideró el ataque de los Celtics al conseguir un doble-doble de 21 puntos, pero solo dos en la segunda parte, 10 asistencias, cuatro rebotes, recuperó tres balones y perdió siete.

El veterano ala-pívot Kevin Garnett y su compañero Brandon Bass aportaron 12 puntos cada uno, pero ninguno de ellos tuvo protagonismo ni presencia bajo los aros, donde “King” James también estableció su dominio. El alero Paul Pierce, líder anotador de los Celtics, esta vez no tuvo su mejor toque de muñeca y falló 14 de 18 tiros de campo que lo dejaron con sólo nueve puntos.

La historia y el desenlace del partido la protagonizó James cuando en la primera mitad, que jugó los 24 minutos, consiguió 30 puntos (12-14, 1-2, 5-9), seis rebotes y dos asistencias. Nadie de los Celtics pudo contener la inspiración de James, que recibió el apoyo de Wade y el base Mario Chalmers con seis puntos cada uno que permitieron a los Heat irse al descanso con la ventaja parcial de 42-55. Los Heat sí pudieron controlar a la ofensiva de los Celtics, con la excepción de Rondo, que aportó 19 puntos y cinco asistencias, que evitaron que la diferencia en el marcador aun hubiese sido mayor.

James mantiene su legado

James se convierte en el primer jugador que anotó al menos 25 puntos contra los Celtics en ocho partidos consecutivos de la fase final desde que el legendario expívot Kareem Abdul-Jabbar lo consiguió desde el 28 de abril de 1974 hasta el 27 de mayor de 1984. “No me preocupan las estadísticas, ni mi legado, cuando salí al campo lo único que tenía en mente fue conseguir la victoria que necesitábamos para seguir en la competición y tener la oportunidad de estar de nuevo en las Finales de la NBA”, subrayó James. “Lo que se diga de mí queda siempre en un segundo lugar y no me afecta”.

James anotó 30 puntos en la primera parte y sólo lo supera en un partido de la fase final el exbase Eric “Sleepy” Floyd, de los Golden State Warriors, que logró 39 el 10 de mayo de 1987. “Es cierto que para nada deseaba concluir la temporada en Boston y vivir la frustración de una nueva derrota y eliminación”, comentó James. “Tal vez fue un plus de motivación, pero al final de lo que se trataba era que teníamos que ganar el partido”. El alero dijo que la victoria no les había garantizado nada de cara al séptimo partido, aunque sí les va a permitir luchar por superar la eliminatoria.

Por su parte, el entrenador de los Heat, Erik Spoelstra, que al igual que James también llegó al partido cuestionado en cuanto a su forma de actuar en los partidos decisivos, dijo que James salió al campo sin ningún tipo de temor ni complejo. “Estuvo dominante de principio a fin y su actitud y determinación contagió al resto del equipo”, explicó Spoelstra. “La manera como enfocó el partido en las últimas 48 horas, al igual que el resto del equipo fue el factor decisivo”.

Spoelstra recordó que el equipo quedó muy tocado en el orgullo con las dos derrotas que sufrieron en los dos partidos anteriores y estaban listos para luchar hasta el final. “A nadie le gusta que en su propia cara le traten de enterrar antes de que esté muerto”, comentó Spoelstra. “James mostró una gran determinación y clase”.

También el entrenador de los Celtics, Doc Rivers, que ya había advertido al concluir el quinto partido en Miami que no habían ganado “nada”, alabó la gran labor y actuación que tuvo James. “Espero que ahora ustedes (los periodistas) puedan dejar de hablar que LeBron (James) no responde en los partidos importantes”, declaró Rivers. “Protagonizó una gran noche”.

Rivers dijo que lo mejor que tenían que hacer era olvidarse de los sucedido en el sexto partido y llegar al séptimo con la cabeza despejada y listos para comenzar una nueva lucha. “Nos superaron claramente, James fue decisivo, pero nosotros no hicimos bien las cosas, especialmente en el apartado ofensivo y la inconsistencia que tuvimos en la defensa”, destacó Rivers. “Ambos equipos tendremos que decir nuestra suerte a un solo partido y llegaremos al mismo para competir al máximo”, agregó.

Los Celtics comprendieron que el sueño de estar por tercera vez en las Finales de la NBA en los últimos cinco años tendrá que esperar hasta el próximo sábado y verlo realizado si ganan de nuevo en el American Airlines Arena, de Miami, donde los Heat, y en especial James, no estarán dispuestos a permitirlo.