V CONGRESO DE COALICIÓN CANARIA > ENMIENDAS Y ANÁLISIS

Ni Rivero ni Castro ni Barragán pueden optar al liderazgo orgánico

Imagen de archivo del presidente del Gobierno canario, Paulino Rivero, y el del Parlamento, Antonio Castro. / DA

BEGOÑA AMEZUA | Santa Cruz de Tenerife

Ni el presidente autonómico, Paulino Rivero, ni el presidente del Parlamento y de CC de La Palma, Antonio Castro, ni el portavoz del grupo parlamentario y presidente de la organización de Fuerteventura, José Miguel Barragán, son ahora mismo compatibles para acceder al liderazgo de CC. Las enmiendas presentadas por La Palma y Fuerteventura quieren mantener la actual estructura del partido, mientras que Tenerife y Lanzarote, con algunos matices, aceptan el cambio propuesto por la ponencia de Gran Canaria. La Gomera no ha participado en el proceso.

Por el contenido de las propuestas que se debatirán el próximo sábado, primera jornada del V congreso nacional que se celebrará en Santa Cruz de Tenerife, no se pondrán poner nombres a las candidaturas para liderar la organización hasta que se terminen los trabajos de la ponencia de estructura.

Un debate que se presenta muy abierto y en el que se observan dos modelos diferenciados. La Palma y Fuerteventura quieren mantener la presidencia ejecutiva, el comité permanente y rescatar las vicepresidencias.

Para ambas islas, el presidente es incompatible con cualquier cargo público u orgánico. La Palma opina que las responsabilidades ejecutivas no se pueden compaginar con los cargos del gobierno o la presidencia del Parlamento. Pero además limita, a no más de dos mandatos en el mismo cargo, al Consejo de Gobierno o la Mesa del Legislativo. Esta iniciativa, además de Rivero y Castro, afecta a los consejeros autonómicos, el palmero Juan Ramón Hernández, el majorero Domingo Berriel y la conejera Inés Rojas.

Fuerteventura considera además que el titular de la secretaría de Organización debe tener dedicación exclusiva. Tenerife y Lanzarote aceptan la propuesta de la ponencia elaborada por Isaac Godoy para que el cargo orgánico de mayor poder sea la secretaría general mientras que la presidencia tendría un carácter representativo. Una de las particularidades reveladas en las iniciativas de la organización de Tenerife es que existe una corriente que aglutina el 40% de los apoyos, porque es así como se especifica en la inclusión de las enmiendas, pero que el otro 60% se encuentra dividido.

En base a este 40%, en ningún caso, el presidente de CC podrá ser compatible con el desempeño de la responsabilidad del jefe del Ejecutivo. Esta isla considera que quien acceda a la secretaría general y a las vicesecretarías no puede ejercer como presidente del Parlamento. Eso sí, agregan la especificación de “salvo excepciones no definidas”. Lanzarote amplía la imposibilidad de acceder a la secretaría general y las vicesecretarías a la vicepresidencia del Gobierno y al líder de la oposición. La primera vez que, en unos estatutos de CC, se alberga la posibilidad de no estar gobernando.

Los conejeros, con el objetivo de de definir un modelo “claro” que “aleje del secuestro político las riendas de la organización”, quiere que los secretarios generales insulares no puedan ejercer como presidentes de cabildo o portavoces del grupo en esta institución. La misma apreciación se hace a nivel local con las alcaldías y las portavocías de los ayuntamientos.