Rajoy defiende la solidez de España: “No estamos al borde de ningún precipicio”

EUROPA PRESS | Sitges

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha defendido este sábado la solidez de España pese a que la economía pasa por uno de sus peores momentos con la prima de riesgo en máximos históricos: “No estamos al borde del precipicio”.

“No caminamos por un sendero de rosas, pero no se acerca ningún Apocalipsis. Ni nos hemos librado de las amenazas ni vamos a sucumbir a ellas”, ha sentenciado en una intervención en la XXVIII Reunión del Círculo de Economía en Sitges.

Ha defendido que España es un país muy sólido, ha recordado que no es la primera crisis a la que se enfrenta, y ha concluido: “Quiero enviar un mensaje de serenidad, que no significa olvido ni descuido ni indiferencia”.

Además, Rajoy ha defendido crear una autoridad fiscal europea que armonice las políticas nacionales, oriente una política fiscal común y permita un control centralizado de las finanzas, así como que gestione la deuda europea, como “asidero para la confianza en el euro imprescindible en el momento actual”.

En la clausura de la XXVIII Reunión del Círculo de Economía en Sitges, ha apoyado la propuesta del presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, de integrar la supervisión bancaria, los fondos de garantía de depósitos, y la creación de instrumentos para la capitalización directa de la banca europea.

Asimismo, ha asegurado que España no dejará de hacer “lo que sea necesario”, tanto en la situación nacional como en cuanto a socios de la unión monetaria, incluida la cesión de soberanía si se requiere para avanzar en la integración, especialmente fiscal, a la vez que se ha mostrado convencido de que España y Europa superarán la crisis.

Por su parte, el presidente del Círculo de Economía, Josep Piqué, ha pedido al  presidente del Gobierno que el Ejecutivo actúe de forma rápida y consensuada para recuperar el prestigio internacional de España.

En su discurso de clausura ha instado al Gobierno a “no quedarse a medias” en las reformas necesarias para conseguir los objetivos de austeridad y sentar las bases para el crecimiento futuro, aunque sean impopulares a corto plazo.

Piqué ha afirmado que España necesita “determinación, convicción y coraje político”, y que la ciudadanía lo sabe, aunque requiere transparencia y no falsas promesas.