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Senderismo: un camino hacia el empleo

Una de las cada vez más frecuentes rutas guiadas de residentes y turistas por los caminos de la Isla. / DA

VICENTE PÉREZ | Santa Cruz de Tenerife

Cada vez son más los turistas que vienen a Tenerife no solo a disfrutar del sol y playa, sino también a conocer a pie su naturaleza, sus pueblos tradicionales y sus costumbres. Al calor de esta demanda, a la que se suma el creciente interés de los propios canarios por el senderismo, han surgido empresas y autónomos que se dedican a organizar rutas guiadas, así como a su recuperación y divulgación. Si se hacen las cosas bien, afirman expertos y empresarios consultados por este diario, esta actividad está llamada a crecer más los próximos años y crear más empleos.

Prueba de ello es que en la nueva Estrategia Turística de Tenerife, coordinada por el Cabildo, para el periodo 2012-2015, se ha incluido la promoción del senderismo por vez primera entre las líneas prioritarias.

“Desde 2005 a la actualidad ha habido un incremento de usuarios en las rutas no gratuitas que se organizan en la Isla, tanto para turistas como para residentes, y eso está creando economías de escala, pues esta actividad beneficia también a bares, restaurantes, transportistas y casas rurales de la zona donde se hace senderismo”, explica José Juan Cano, geógrafo, profesor-tutor de Turismo en la UNED y asesor de varios ayuntamientos sobre patrimonio y turismo alternativo. Es optimista sobre este nicho de empleo si se restaura la red de caminos tradicionales y todo el patrimonio que surgió a su vera, como los caseríos rurales tradicionales e históricos.

El perfil del turista que hace senderismo es el de un alemán, inglés o español peninsular, que viene en pareja, de entre 40 y 60 años y que demanda senderos limpios y restaurantes populares donde degustar la comida típica.

Lo sabe bien la empresa Aeonium, una de las que se ha consolidado en torno a la educación ambiental y el senderismo, con una plantilla de 17 personas, 11 contratados y 6 socios fundadores, entre ellos María Rosa Benítez, responsable de Estudios y Divulgación. “Se trata de un perfil de un turista distinto al de sol y playa; quiere conocer el paisaje y las tradiciones, como la artesanía y la gastronomía local”, afirma esta emprendedora, cuya empresa se fundó en 1994.

Eso sí, reconoce que la crisis económica ha mermado las inversiones públicas en la recuperación y divulgación de senderos, aunque el esfuerzo hecho hasta ahora ha sido importante. Así, Benítez destaca cómo “se han restaurado muchos caminos, y solo en la Corona Forestal, en la zona de medianías y cumbre, se han recuperado y señalizado 200 kilómetros de senderos”.

El profesor de Ingeniería Técnica en la Universidad de La Laguna Felipe Monzón constata que el ecoturismo “está en auge”, como prueban las encuestas realizadas por el Cabildo a través de la sociedad Turismo de Tenerife. Así, según reseña este aparejador, que estudia los senderos y caminos públicos en la Isla, en el año 2009, un 13,4% de los turistas hacía senderismo durante su estancia en la Isla, un dato que iba en aumento, pues en 2007 esta cifra era del 12,1%.

A esto se añade el turista cultural, que recorre a pie cascos históricos como el de La Laguna, contribuyendo al florecimiento comercial de la zona, experiencia extrapolable a otros municipios que salven y cuiden su arquitectura histórica y su paisaje.