La embarcación de la virgen, el día más esperado por los portuenses >

Auténtico fervor por la Reina de los Mares

Las imágenes de la Virgen del Carmen y San Telmo salieron en procesión para dirigirse al muelle pesquero donde las aguardaban miles de personas para la Embarcación, una celebración que cumplió ayer 87 años de historia. | MOISÉS PÉREZ


GABRIELA GULESSERIAN | Puerto de la Cruz

Un año más, la Virgen del Carmen, la Reina de los Mares, recibió en Puerto de la Cruz la devoción de todo su pueblo en el día grande de las Fiestas de Julio, pese a los incidentes ocurridos durante la embarcación. Un grupo de personas “se coló” en la falúa Nuevo San Ramón que transportaba a la Virgen en el momento que recogía a las autoridades, impidiendo a los cargadores acceder al barco. Como señal de protesta, éstos decidieron no acompañar a su patrona en su recorrido marítimo pero sí recibirla en el muelle pesquero.

Una multitud volvió a acompañar ayer a la Virgen del Carmen en su tradicional paseo marítimo-terrestre. La procesión salió de la iglesia de la Peña de Francia en medio de los cánticos de los pescadores y con lluvias de pétalos de flores que caían desde los balcones cercanos. Encabezó la comitiva la Hermandad de San Telmo, ataviados con pantalón blanco y camiseta color beige. Detrás, la imagen de la Virgen del Carmen, a hombros del grupo de cargadores organizados especialmente para la ocasión.

Acompañó a las imágenes la corporación local (CC-PP y PSC-PSOE), con excepción de los concejales del grupo Mixto (Vecinos por el Puerto e Izquierda Unida Canaria). También lo hicieron alcaldes de municipios vecinos, como Isaac Valencia, de La Orotava, y Haroldo Martín, de La Victoria; los consejeros insulares de Turismo y Comercio, Carlos Alonso y Efraín Medina, respectivamente, y la diputada nacionalista Flora Marrero.

Todos ellos se dirigieron hasta el muelle pesquero, donde vecinos y foráneos no quisieron perderse la embarcación, que en 2012 cumplió 87 años de historia al celebrarse por primera vez en 1925 por iniciativa del párroco Antolín Fernández.
Allí, cerca de 25.000 personas según fuentes municipales, se amontonaron para celebrar uno de los actos más emotivos para los portuenses, que une devoción, fe, tradición y confraternidad en el día grande de las Fiestas de Julio.

Como es tradición, el cantante tinerfeño Chago Melián, cantó desde un balcón el Ave María a la Virgen, que lució sus mejores galas, acompañado de otro intérprete local que también la quiso agasajar con sus canciones.

Los diseñadores portuenses Marco Marrero y María Díaz fueron los encargados de vestir a la patrona de los marineros con su tradicional traje marrón carmelito y su manto de color crudo bordado en oro. Eso sí, aprovecharon para colocarle varias joyas nuevas donadas por particulares, que no puede lucir en el altar de la parroquia debido al peligro que ello supone. Al Niño, le colocaron un traje de calado canario bordado con hilos de oro por artesanas de La Guancha. El arreglo floral fue obra de Christian Real, jefe de Protocolo del Ayuntamiento portuense, quien eligió orquídeas blancas y verdes y agapantos azules.

Fue el alcalde del municipio, Marcos Brito, el primero en subirse a la Nuevo San Ramón, acompañado de los concejales de Turismo (Sebastián Ledesma); Educación (Damián García); Comercio (Lope Afonso) y Servicios (Ricardo Padrón), además de los ediles socialistas Marcos Sinese y Guillermo Pérez Pastor.

Fue en ese momento, cuando un grupo de personas accedió al barco, impidiendo hacerlo a los cargadores “que esperaban ese momento desde hacía mucho tiempo”. Confesaron sentirse “molestos” con lo ocurrido” y también con las autoridades porque “n o hicieron nada para impedirlo”. Debido a este incidente, que esperan que no se repita el próximo año, la salida se demoró casi media hora. Al finalizar el recorrido marítimo, pasadas las 21.30 horas, la procesión continuó su trayecto terrestre por el barrio de La Ranilla.

La familia marinera de Puerto de la Cruz y gentes venidas de todos los rincones de la Isla rememoraron ayer con fervor y algarabía una tradición casi centenaria, en una jornada intensa y emotiva que alargó la fiesta hasta pasada la medianoche, cuando la Virgen del Carmen y San Telmo regresaron a la parroquia.

Una intensa jornada que comenzó muy temprano

Los actos en el día grande de las fiestas en Puerto de la Cruz comenzaron desde muy temprano con una notable presencia de público. A las siete de la mañana, arrancaban los actos con la diada floreada por las calles del casco histórico.

Así, a las 10.00 horas ya se estimaban unas 10.000 personas tras la celebración, una hora antes, de la misa en honor a la Virgen del Carmen en la capilla del muelle pesquero.

Hasta ese momento no se han registrado incidentes de consideración, salvo las indisposiciones de unos pocos vecinos por el exceso de alcohol. No obstante, la seguridad esta edición se había reforzado con la presencia de Protección Civil de Puerto de la Cruz, la Policía Local y la Autonómica, y efectivos de la Unidad de Intervención Policial (UIP).

Fuentes municipales indicaron que la afluencia de público este año por la mañana en la ciudad era menor que en ediciones anteriores aunque añadieron que el público comenzá a aumentar después de las 18.00 horas, momento en el que estaba previsto celebrarse la Misa en honor a la Virgen y a la que sucederá la embarcación de los Santos, uno de los momentos más esperados por los portuenses.