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Defensa despliega el buque de la Armada ‘Cantabria’ en Australia para intentar que encargue a España uno similar

EUROPA PRESS | Madrid

Un buque de la Armada Española, el ‘Cantabria’, estará desplegado durante el año 2013 en Australia para apoyar diversas actividades de la Marina de aquel país, de tipo formativo, y para evaluar sus capacidades de cara al reemplazo de dos tipos de buques por uno nuevo que Australia quiere tener operativo a finales de esta década.

Ambas partes ha firmado este martes en Madrid un acuerdo de cooperación para el uso de sus buques, unidades y demás capacidades, suscrito por el Almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada, Manuel Rebollo, y su homólogo australiano, Raymond Griggs. Los dos han subrayado las buenas relaciones que mantienen desde hace algunos años y que, según ha bromeado Rebollo, se remontan a la llegada hace 400 años de Luis Váez de Torres al estrecho entre Australia y Nueva Guinea, que desde entonces lleva su nombre.

El vicealmirante Griggs ha explicado en rueda de prensa que su país busca un único sustituto para los dos modelos actuales que tiene de buques de apoyo logístico. Ha contactado para ello con la industria de otros países y hoy ha querido dejar claro que no quiere dar ventaja a unos candidatos sobre otros.

Sin embargo, el ‘Cantabria’ comparte bastantes características con dos buques anfibios encargados por Australia a los astilleros de Navantia. “Tienen sistemas comunes, lo cual es una ventaja”, ha dicho el almirante general Rebollo. De hecho, la presencia de la jefatura Marina australiana en España tiene que ver con la botadura mañana en Ferrol de uno de estos barcos, el LHD ‘Adelaide’.

Raymond Griggs ha explicado también la importancia que tiene para una Marina adquirir barcos que ya están en servicio para otra, en este caso, para la Armada Española, porque de esta forma se evitan “riesgos”.


Formación y ahorro de costes

El ‘Cantabria’ permanecerá durante 2013 en aguas australianas, bajo mando operativo español y dedicado fundamentalmente a labores formativas y de adiestramiento, sin participar en operaciones reales. Unos 180 militares españoles irán a bordo, con cambios de dotación, y los costes del traslado serán asumidos por la Real Marina Australiana (RAN en inglés).

Manuel Rebollo ha explicado que esta operación no supondrá un gasto “extra” sobre lo que costaría mantener el ‘Cantabria’ en España, con la ventaja añadida de tener un barco en “actividad permanente” y el adiestramiento que permite tanto al personal español como al australiano que embarcará.

El Jefe de Estado Mayor de la Armada ha subrayado que el acuerdo firmado hoy permite colaboraciones como esta en el futuro y que, de hecho, la Armada “está abierta” a buscar fórmulas parecidas para otro tipo de barcos.


Años de colaboración

La colaboración entre ambas partes parte del Libro Blanco de la Defensa australiano del año 2000, que contenía un plan para modernizar el material de las fuerzas armadas de aquel país y que, en el caso de la Marina, suponía el relevo de buques anfibios, fragatas, buques de apoyo logístico y submarinos.

La publicación coincidió con la botadura de la fragata española ‘Álvaro de Bazán’ y con el inicio de la definición del buque de proyección estratégica ‘Juan Carlos I’, del submarino ‘S-80′ y del buque de apoyo de combate ‘Cantabria’.

Comenzó así un intercambio de documentación sobre los programas de modernización de ambas marinas, que conllevó un acuerdo en 2006 para intercambiar información clasificada de interés para la defensa y, en 2007, la firma de un contrato con Navantia para el diseño y construcción de dos buques anfibios basados en el ‘Juan Carlos I’ y de tres destructores basados en la fragata ‘F-105 Cristóbal Colón’.

El año pasado, además, Australia contrató la construcción en Navantia de de una serie de bloques de los destructores, que serán después ensamblados en aquel país, y de doce lanchas de desembarco del tipo ‘LCM-1E’.

Según los datos facilitados hoy, más del 70 por ciento de la facturación del sector naval español corresponde a productos de defensa, tanto nacionales como de exportación, aunque la exportación es ya el destino del 50 por ciento de la construcción naval militar.