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El aluvión de tasas energéticas es inasumible para las renovables

Imagen de paneles fotovoltaicos en la zona de Arico, en el Sur de Tenerife. | DA

MARÍA FRESNO | Santa Cruz de Tenerife

La reforma energética para frenar el déficit de la tarifa anunciada la pasada semana por el ministro José Manuel Soria puso en situación de alarma al sector de las energías renovables. La posibilidad de que el Gobierno aplique un impuesto progresivo a todo tipo de energías, además de una tasa a la generación de fuerza nuclear e hidráulica no ha sentado nada bien a un área productiva que, especialmente en Canarias, está haciendo serios esfuerzos por sobrevivir.

De hecho, en opinión de Enrique Rodríguez de Azero, presidente de la Asociación Canaria de Energías Renovables (ACER), la aplicación de esta tasa hará desaparecer al sector en las Islas.
Rodríguez de Azero aseguró que, si finalmente se confirman los rumores sobre la reforma eléctrica que pretende hacer Soria, “será inasumible un proyecto nuevo en el campo de las renovables y, los que están, terminarán desapareciendo”. “El sector entrará automáticamente en quiebra”, aventuró.
Soria tenía previsto sacar adelante esta reforma el pasado viernes, sin embargo, las diferencias con el ministro Montoro, al que no le cuadran los números, ha provocado que la reforma del sector energético, para acabar con el déficit tarifario de 24.000 millones de euros, se postponga para este viernes.

“Espero”, declaró Rodríguez de Azero, “que el Gobierno recapacite y no presente esta reforma así porque, en ese caso, no habrá proyecto en las Islas que lo resista”. El presidente de ACER confía, además, en que dentro de esta reforma energética, el Gobierno incluya algunas especificidades para Canarias, o incluso las tarifas anteriores.

El nuevo impuesto, que será tramitado como un proyecto de ley, pretende recaudar unos 6.800 millones de euros, y será de dos euros por megavatio facturado a todas las fuentes del régimen ordinario, es decir, hidráulica y ciclos combinados a gas. En el caso del régimen especial, el borrador presentado por el ministro Soria distingue entre las energías gestionables y las no gestionables para aplicar distintas tasas. A la energía eólica, por ejemplo, le aplica el 11%, y a la fotovoltaica, el 19%, con un impacto en la facturación de 400 y 550 millones de euros respectivamente. Además, se añadirá un recargo de cuatro céntimos por metro cúbico a los hidrocarburos gaseosos, y 10 euros por megavatio en el caso de la energía nuclear y 15 euros en el de las hidroeléctricas.

[apunte]Precios distintos

Las medidas. El pasado viernes, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Saénz de Santamaría, aseguró que la reforma energética se aprobará este mes de julio, pero avanzó que el Consejo sí aprobó una especie de “esquema fiscal energético”.

Se pagará por Comunidad Autónoma. Una de las modificaciones más importantes es que, a partir de ahora, Industria establecerá un suplemento en los peajes de acceso a los consumidores por comunidades autónomas, rompiendo así la tarifa eléctrica única. Este recargo a la facturación supone que, por primera vez, los ciudadanos pagarán precios distintos por la luz, en función del lugar donde residan.

Recorte de 100 millones. Otra de las medidas aprobada el viernes, recoge un recorte de 50 millones de euros en la retribución al transporte de electricidad y otro mayor de 100 millones en los costes extrapeninsulares, es decir, los que cubren el servicio eléctrico de Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla.

Revisión. Asimismo, el decreto aprobado el pasado viernes también elimina la obligatoriedad del Gobierno de revisar, cada tres meses, los peajes de acceso al sistema eléctrico, es decir, los costes que se reconocen a las actividades de distribución de energía.
wLa reforma. La reforma energética será aprobada, previsiblemente, este viernes en la sesión del Consejo de Ministros.[/apunte]