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Karl McLaughlin: “En los Juegos no tengo tiempo para disfrutar de mis ídolos”

Karl McLaughlin, licenciado en lenguas extranjeras (francés y español) y profesor de traducción e interpretación en universidades españolas y europeas. | FRAN PALLERO


ROMÁN DELGADO
| Santa Cruz de Tenerife

Karl McLaughlin es norirlandés, tinerfeño y además lagunero. Sobrio y muchas veces solitario, aunque siempre certero en los análisis y alimentador nato de la amistad, aparece muy a menudo en los ámbitos deportivos de la Isla, por el estadio del Tete, por el Santiago Martín y por tantos otros recintos. Profesional de las lenguas francesa y española, Karl, aparte de ser periodista y colaborar del DIARIO, se busca la vida como intérprete y traductor. Gracias a estas habilidades, en 1992 llegó a Barcelona para ponérselo fácil a los medios de comunicación en los Juegos Olímpicos. Desde entonces, no ha fallado a cita alguna, y ya son 20 años así. Ahora le toca Londres, donde en unos días ya se pondrá la ropa de faena. En esta entrevista, el norirlandés afincado en Tenerife desde 1988 habla de sus experiencias.

-¿Y su pasión por el fútbol?

“Siempre he jugado al fútbol, de joven y de mayor, incluso aquí, en aficionados. Mi selección universitaria fue una de las primeras en realizar una gira por los EE.UU., a finales de los 70, cuando el fútbol todavía no era muy popular allí. No tengo la menor duda de que, sin el fútbol, no habría podido acceder a mi profesión actual. Mi paso por un equipo madrileño durante mi tiempo de lector de inglés en un instituto de la capital, en el curso 1980-81, resultó fundamental para aprender el idioma tal y cómo se habla. El baloncesto lo he conocido a través de mi hija Raquel, que lo practica desde que tenía 8 años de edad”.

-¿Es muy forofo?

“Sí, del Manchester United, desde que tengo uso de razón, y del Barcelona desde que resido en España. Me apasionan casi todos los deportes”.

-¿Algo no le gustará?

“El comportamiento de algunos padres en los partidos de sus hijos”.

-¿Y su momento reciente más feliz?

“La campaña impresionante del Canarias y su ascenso a la ACB”.

-¿Por qué los Juegos ?

“Representan uno de los trabajos más esperados. Es difícil describir lo que se siente al formar parte de una familia gigantesca que ocupa las portadas de todos los medios. Esto constituye un escaparate muy importante para los intérpretes, aunque no está exento de riesgos, ya que un error grave te puede salir caro”.

-¿Cómo es lo de estar muy cerca de las estrellas?

“Ya estaba acostumbrado por mi trabajo como intérprete diplomático. En los Juegos, no tienes tiempo para fijarte en la persona sino en los problemas que plantea la traducción. Si logras abstraerte, sientes algo especial al compartir espacio con grandes estrellas. ¡Lo malo es que no tienes tiempo para disfrutar de tus ídolos!”