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La asesina de psicóloga, condenada a 4 años más por incendiar piso donde la mató

EFE | Barcelona

Carmen Badía, condenada a 24 años de cárcel por el asesinato en 2004 de la psicóloga Anna Permanyer, ha sido condenada a otros cuatro años de prisión por provocar un incendio en la vivienda en la que se habría cometido el crimen con el objetivo de eliminar cualquier prueba que le incriminara.

La Audiencia de Barcelona condena a Carmen Badía como autora de un delito de incendio al considerar probado por diversos indicios que fue ella la que prendió el fuego, en dos focos independientes en el piso 11-E del edificio Atalaya de la capital catalana, “con el correspondiente riesgo y peligro para la vida e integridad de las personas que se hallaban en el interior” del inmueble.

Carmen Badía, que había sido inquilina del mencionado piso, cumple condena por la extorsión y el asesinato de Anna Permanyer, cuyo cadáver fue encontrado el 7 de octubre de 2004 en un descampado cercano a Sitges (Barcelona), aunque se cree que el crimen fue perpetrado en el citado apartamento 11-E.

Precisamente, Carmen Badía había vivido en régimen de alquiler en ese apartamento, propiedad de un abogado que la asesoraba en gestiones económicas, si bien cuando ocurrió el crimen tenía su residencia en el piso 18-J del mismo bloque, que pertenecía a Anna Permanyer.

Durante el juicio, Carmen Badía negó que conservara alguna llave de ese apartamento y argumentó ante el tribunal que sería “necio” por su parte haber provocado el incendio, teniendo en cuenta que en esos momentos ya estaba siendo investigada por la policía y que el fuego no haría más que llamar su atención.

La Sección Novena de la Audiencia no ha dado crédito a sus argumentos y considera probado que cuando se produjo el incendio seguía teniendo en su poder una llave de la puerta del apartamento, al que accedió “para destruir cualquier resto o prueba que pudiera implicarla en la desaparición y muerte violenta” de Anna Permanyer.

En este sentido, el hecho de que los dos focos del incendio se produjeran en sendas camas del apartamento “sugiere claramente la tesis de que se quisiera hacer desaparecer todo resto de sábanas para evitar la comparación con la sábana que envolvía el cadáver de la mujer asesinada, sabedora como era la acusada de que la Policía ya la relacionaba con el asesinato”, indica la sentencia.

Por este y por otros indicios, el tribunal llega a “la conclusión única y razonable” de que “la autora del incendio no pudo ser otra que la acusada, por ser ésta la única persona que, teniendo llave del apartamento, estaba interesada en hacer desaparecer cualquier huella o vestigio que le relacionase con el asesinato de Anna Permanyer”.

Añade que, aunque eran varias las personas que tenían llave de ese apartamento, “lo que es palmario es que ninguna de ella, a excepción de la acusada, tenía motivo alguno para hacer arder intencionadamente ese piso”.

Por el asesinato de Anna Permanyer fue condenado también a 24 años de cárcel Joan Sesplugues, quien murió a finales del pasado mes de junio a los 85 años mientras cumplía la pena en el centro penitenciario Ponent de Lleida.