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La morosidad empresarial aumentó un 5% durante el primer trimestre de 2012, según Asset

EUROPA PRESS | Madrid

Las cuotas de morosidad registradas por las empresas superaron el 5% del valor de los intercambios comerciales en el primer trimestre de 2012, según alerta la Asociación española de financieros de empresa (Asset) a través de un comunicado.

En este sentido, Asset avisa de que pese a que los resultados actuales se encuentran lejos de las puntas de morosidad del 17% registradas durante el arranque de la crisis, el aumento del 5% “es muy significativo” dada la reducción “brutal” de la actividad comercial registrada.

La asociación ha resaltado que si el 75% de las operaciones comerciales se realizara a crédito (representan un volumen 600.000 millones de euros), la media de la tasa de impago podría situarse alrededor del 7% de media sobre éstas.

Además, si se cuantifican estos datos relativos, el 7% corresponde a los 52.500 millones de euros que las empresas no facturaran por convertirse en impagado, subrayan desde la asociación.

Para Josep Badia, presidente de Asset, el repunte de la morosidad “es una mala noticia” para las finanzas de las empresas españolas, ya que podría atenuar el “efecto previsto sobre el incremento de la liquidez de la activación del Plan de Pagos a proveedores aprobado por el Gobierno central en el pasado mes de marzo”.

Por otro lado, según una encuesta realizada por Iberinform sobre 8.000 empresas, el 66% declaraba haber sufrido un “impago grave” que ha afectado su liquidez y un 15% reconoce que ha sufrido un “impacto representativo del 10%” de la facturación.

Administradores responsables de las deudas societarias

Gonzalo Quiroga, responsable de la comisión de morosidad de Asset, ha explicado que si a la hora de reclamar una deuda se encuentra con que la empresa deudora ha desaparecido, “existe la posibilidad de emprender acciones individuales de responsabilidad contra los administradores societarios”. “Son muchos los acreedores que en estos supuestos dan el impago como fallido ante la desaparición de la mercantil deudora”, ha puntualizado.

En este contexto, Quiroga ha recordado que “una empresa desaparece, pero los administradores pueden recuperarse económicamente”.