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Los ahorradores con preferentes pierden el 30%

El letrado tinerfeño Carlos Gómez. / J.G.

TINERFE FUMERO | Santa Cruz de Tenerife

Todos los que compraron participaciones preferentes en entidades financieras que requieran del macrorescate europeo perderán un 30% de lo invertido. Es una de las condiciones impuestas por las autoridades del Viejo Continente para facilitar el macrorescate bancario, fijado en más de 60.000 millones de euros, tal y como reconocieron el pasado lunes fuentes del Ministerio de Economía y Competitividad.

Ello supone que sólo entre las cuatro entidades nacionalizadas -Bankia (que incluye La Caja de Canarias), Novacaixagalicia, Catalunya Bank y Banco de Valencia- unos 200.000 particulares se verán afectados por la referida quita, justificada por los mandatarios de la zona euro en que la Comisión Europea fija como condición a las ayudas que la carga de un rescate bancario se distribuya entre contribuyentes e inversores.

Como recordarán los lectores, las participaciones preferentes forman parte de una segunda oleada de productos tóxicos que bancos y cajas españolas colocaron masivamente entre pequeños ahorradores sin que, en la gran mayoría de los casos, muchos de éstos tuvieran conocimiento de la naturaleza financiera de los mismos.

Así, muchos que guardaban sus ahorros en depósitos fijos confiaron éstos a una suerte de compra de deuda de la entidad que, lejos de producir los beneficios anunciados, ya empieza a cuantificarse en pérdidas de cantidades. Consultado a este respecto el letrado tinerfeño Carlos Gómez, especializado en estos temas, explicó que a su juicio “la única solución que tienen los perjudicados por las preferentes para recuperar su dinero es presentar demandas judiciales porque, en su mayoría, han sido engañados”.

El abogado va más allá y clama porque “es lamentable que el dinero que nos envía la Unión Europea sea destinado al pago de los perjuicios que han ocasionado todo este tipo de productos”, y concluye con una reflexión: “¿Por qué se incluyen en el banco malo las pérdidas ocasionadas por el sector inmobiliario y no las de estos productos tóxicos?”.