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Margallo insiste en que el BCE es el único que puede actuar ya para aliviar la presión de los mercados sobre España

EUROPA PRESS | Madrid

El Banco Central Europeo (BCE) es hoy por hoy la única instancia que puede actuar para “aliviar la presión” de los mercados sobre la deuda española, pues “es el único que tiene el dinero”, ha advertido hoy el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo.

A pesar de que los líderes de la UE acordaron la semana pasada flexibilizar las reglas del funcionamiento del fondo de rescate europeo (tanto el provisional como el permanente) cuando intervenga en el mercado para aliviar la presión sobre la deuda, el ministro ha advertido de que los fondos europeos no disponen de dinero suficiente para comprar deuda tras los rescates de Grecia, Irlanda, Portugal y las próximas ayudas financieras a la banca española.

A no ser que se refinancie el fondo de rescate o se le autorice a ir a los mercados de capitales con una emisión de obligaciones, el BCE sigue siendo el único que puede aliviar la presión sobre la deuda, ha remarcado en los cursos del Campus FAES en Navacerrada (Madrid), donde ha detallado qué pasos debería adoptar la UE en el corto plazo para ir superando la actual crisis de las deudas soberanas.

El BCE también tendría, en opinión del ministro, que seguir inyectando dinero a los bancos “porque sin crédito no hay crecimiento y sin crecimiento no hay empleo y sin empleo hay recesión”. De todo esto habló ayer el ministro con los ministros de Exteriores y de Economía alemanes, con los que se entrevistó en Berlín.

“Lo que fui a exponer a Alemania es que el gobierno está haciendo un esfuerzo gigantesco de disciplinar la economía y las cuentas. Y que precisamente porque estamos haciendo esos esfuerzos, porque los vamos a hacer, porque tenemos la capacidad política de hacerlo, merecemos que se nos ayude (*) en los mercados de la deuda para rebajar esos tipos de interés que alcanzan unas cifras absolutamente extravagantes y que esterilizan los sacrificios que estamos haciendo”, ha explicado en declaraciones posteriores a la prensa.

El ministro no ha querido anticipar qué próximas medidas adoptará España para seguir saneando sus cuentas, pues corresponde “a los ministros del ramo” proponerlas.

En su intervención, el ministro también ha subrayado que la UE debería hacer un esfuerzo mayor en materia de crecimiento, pues el acuerdo alcanzado para invertir 130.000 millones de euros en programas que creen empleo en los 27 países miembros de la UE “es una broma”, pues a España solo le corresponderían unos 9.000 millones de euros, cuando dedica 29.000 millones de euros a pagar los intereses de la deuda. “Es como si a una gran empresa le dan un dinerito para revocar la fachada”, ha comparado.

El ministro apuesta por poner en marcha los bonos-proyecto, “garantías de la Unión a los bonos que emitan determinadas compañías que actúen en proyectos de interés europeo”, como pudiera ser el Corredor Mediterráneo y también por aumentar el capital del Banco Europeo de Inversiones, que debería centrarse más en financiar pymes más que infraestructuras, al menos en España.

También a corto plazo, los Estados miembros deben ir hacia la convergencia fiscal y restablecer la disciplina macroeconómica, “porque nadie está dispuesto a avanzar con países que no tienen la casa en orden”. Y para garantizar que todo el mundo cumple con esto, García-Margallo apuesta más por los incentivos que por las sanciones.

Junto a estas medidas a corto plazo, el ministro ha advertido de la necesidad de que la UE dé un mensaje a medio y largo plazo. Hay que crear una unión bancaria y un Fondo Monetario Europeo que emita primero obligaciones conjuntas mancomunadas que después se conviertan en solidarias, ha insistido.

La UE debe ser como “un matrimonio de los de antes”

En definitiva, la UE debe avanzar hacia una estructura federal y convertirse “en un matrimonio de los de antes y no de un fin de semana”.

En respuesta a preguntas de la prensa, el ministro ha esperado que Reino Unido decida integrarse en esta “nueva Europa”, pero ha advertido de que tendrá que hacerlo asumiendo las mismas obligaciones que el resto de socios pues en su opinión “la Europa a la carta se ha acabado” y se va hacia una unión de “menú único”.

Como dijo ayer el ministro de Economía, Luis de Guindos, y han advertido responsables comunitarios, Margallo no teme que Finlandia y Países Bajos veten el acuerdo para flexibilizar la compra de deuda soberana por parte del fondo de rescate pues no suman el porcentaje mínimo para bloquear esa actuación.