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Miles de alegaciones a la línea de alta tensión Candelaria-Granadilla

Reunión de afectados por el proyecto, en el Consistorio de Arico. | DA

VICENTE PÉREZ | Arona

El proyecto de línea de alta tensión entre las plantas de Endesa en Candelaria y Granadilla, proyectado por Red Eléctrica Española (REE), ha recibido miles de alegaciones. Muchas se decantan por soterrar toda la línea por un futuro corredor energético paralelo a la autopista o seguir el trazado del tendido existente.

Aunque la Viceconsejería regional de Industria no ha ofrecido aún datos concretos, sólo las alegaciones presentadas en los ayuntamientos rebasan los dos millares, sin contar las que se registraron directamente ante el Gobierno canario.

En Arico, el pueblo más afectado, el Ayuntamiento registró “más de 2.000”, según la cifra aportada ayer por el propio alcalde, Juan José Armas. En el resto de los municipios que atravesará la línea, esta cantidad es sensiblemente menor. Así, en Güímar el Consistorio contabilizó 60 alegaciones; en Fasnia, entraron por el Registro Municipal 21 , según precisa su regidor municipal, Damián Pérez; mientras en Candelaria la cantidad fue escasa, dado que, según fuentes municipales, la línea irá bajo tierra por la villa y quienes alegaron lo hicieron ante el Gobierno canario. La viceconsejera Francisca Luengo, en declaraciones a este diario, se limitó a reconocer ayer que son “muchísimas”, pero no pudo aportar cifras exactas, si bien indicó que buena parte corresponde a alegaciones tipo suscritas por personas que no se ven afectadas en sus bienes pero que quieren manifestar su oposición al proyecto. En todo caso, destacó que este trámite resulta “esencial para conocer la opinión de los ciudadanos y las alternativas que propongan al trazado” planteado por REE.

En este sentido, Luengo prometió “consenso”, desde la premisa de causar el menor daño posible al medio ambiente pero también de garantizar el suministro energético en la Isla. De todos modos, consideró muy complicado atender la petición de soterrar toda la línea, por el alto coste (diez veces más que el aéreo) y porque esta alternativa podría tener “incluso más impacto”. Aún así, apuntó, que esta decisión “depende del Ministerio de Industria”, y que la ley del sector la permite, pero aplicando “ecotasas o contribuciones especiales”, por lo que al final, “la pagarían los vecinos”.

Ahora, según explicó Luengo, REE responderá a los alegantes, y el expediente se remitirá a la Viceconsejería de Medio Ambiente, para la declaración de impacto ambiental; ésta a su vez deberá ser aprobada por la Cotmac, y sólo entonces se podría autorizará la ejecución del proyecto. Subrayó además que el Gobierno canario no podrá resolver este expediente hasta que el Ejecutivo central culmine la nueva planificación del sector energético, ahora suspendida.

[apunte]Así es el proyecto

La línea, que incluye una nueva subestación a la altura de El Porís, pasará a una cota de unos 417 metros y consta de un doble circuito de 220 Kv, con 124 torretas (62 en Arico, 28 en Güímar, 16 en Fasnia y 18 en Granadilla). El cableado irá subterráneo de Candelaria a la salida del valle de Güímar. El tendido afecta a unas 600 propiedades, entre particulares, administraciones públicas y empresas. Evita los yacimientos arqueológicos y los espacios protegidos, sobrevolando el Barranco de Fasnia y Güímar y desviándose de la Montaña de La Centinela. La línea tendrá casi 46 kilómetros de largo, de los que irán bajo tierra 10,7 kilómetros entre Las Caletillas y Güímar, 200 metros entre la subestación de Candelaria y 495 hasta la de El Porís. La compañía Red Eléctrica Española invertirá en esta obra 47 millones de euros. [/apunte]