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Pasan a disposición judicial los tres miembros de la misma familia detenidos por el robo del Códice Calixtino

EUROPA PRESS | Santiago de Compostela

Las tres personas que permanecen detenidas por el robo del Códice Calixtino de la Catedral de Santiago, entre ellos un extrabajador de la propia basílica, se encuentran en los juzgados de Santiago de Compostela a disposición judicial.

El principal acusado, Manuel F. C., su mujer y su hijo han llegado sobre las 8.45 horas de este viernes a los juzgados de Fontiñas, en Santiago de Compostela, dentro de un furgón policial que los ha introducido por el garaje del edificio.

Dentro del mismo, los detenidos han iniciado su declaración ante el juez, José Antonio Vázquez Taín, algo que estaba previsto inicialmente que sucediese a partir de las 9.30 horas de este viernes, pero que se ha adelantado.

El electricista acusado, que durante 25 años trabajó en la Catedral compostelana, confesó el jueves ante la Policía que cometió el hurto del Códice Calixtino, hallado el miércoles en un garaje de su propiedad en Milladoiro, en las proximidades de Santiago de Compostela.

Por su parte, la novia del hijo de Manuel F.C. ya quedó en libertad con cargos este miércoles, aunque también ha sido citada a declarar este viernes en el juzgado compostelano de manera voluntaria con su abogado.

Los cuatro fueron detenidos el martes en relación con la desaparición del Códice Calixtino el 5 de julio de 2011, que fue recuperado este miércoles en un garaje de Milladoiro, población cercana a Santiago de Compostela.

Registros y reconocimiento de piezas

Mientras tanto, continúan los registros policiales en locales vinculados con el principal detenido por la desaparición del Códice y se analizan con expertos las piezas ya recuperadas en otras inspecciones para determinar su procedencia exacta.

En los registros practicados hasta ahora en domicilios, garajes y trasteros en Santiago, O Milladoiro y Negreira (A Coruña) y en O Grove (Pontevedra), además de encontrar el Códice Calixtino, se localizó un total de 1,2 millones de euros cuya procedencia aún no está clarificada. No obstante, los indicios apuntan a que el extrabajador de la Catedral habría estado cometiendo robos continuados en el templo.

Entre otros efectos, en los registros se hallaron varios libros religiosos antiguos, entre los que se encuentra el Libro de las Horas, cuya desaparición de la Catedral de Santiago también había sido denunciada por el deán. Además, se localizaron ocho facsímiles del Códice Calixtino, numerosa documentación relacionada con los responsables religiosos de la Catedral, correspondencia de los canónigos y llaves de acceso a las dependencias del templo.

Hasta su regreso oficial a la Catedral, el Códice Calixtino permanece a salvo en una caja fuerte de las dependencias de la Policía, que lo albergará mientras se realizan una serie de pruebas periciales para ratificar que no sufrió ningún daño.