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Pérez Díaz, clave en el centenario de la Ley de Cabildos

La presidenta aseguó en su discurso que los Cabildos son instituciones “consolidadas”. | DA

DAVID SANZ | Santa Cruz de La Palma

Canarias celebró ayer el primer centenario de la aprobación de la Ley de Cabildos. Un aniversario que en La Palma cobra más sentido todavía, si se tiene en cuenta que fue un palmero, Pedro Pérez Díaz, el principal impulsor de esta legislación que supondrá una auténtica revolución político-administrativa en las Islas. Protagonismo el de Pedro Pérez Díaz que ha sido recientemente puesto en el lugar que se merece en el ámbito académico gracias a un trabajo de investigación, con el que se ha doctorado en Derecho Juan José Rodríguez, y que la presidenta del Cabildo, Guadalupe González Taño, destacó en su intervención pública de ayer.

El Cabildo celebró con un acto oficial este centenario, con la instalación de una placa en el edificio donde se ubicó la anterior sede de la Corporación insular, en el actual número 53 de la calle Anselmo Pérez de Brito. A este encuentro, donde se reivindicó el papel que han jugado los cabildos en el desarrollo de las Islas, asistieron consejeros insulares, alcaldes de La Palma, diputados, expresidentes del Cabildo y el Diputado del Común, Jerónimo Saavedra.

El actor y exdirector de la Escuela Municipal de Teatro de Santa Cruz de La Palma, Antonio Abdo, procedió a la lectura del documento aprobado por las Cortes un 11 de julio de 1912. Luego tomó la palabra la presidenta del Cabildo, quien realizó un esbozo sobre el papel histórico y el valor que han tenido las corporaciones insulares en la configuración política y administrativa del Archipiélago.

La presidenta palmera quiso poner de manifiesto que este aniversario no debe ser una simple revisión “con orgullo” del pasado, sino que “debemos evaluar los logros conseguidos y caminar hacia el futuro con determinación”. “Tenemos -prosiguió- instituciones consolidadas, con cada vez más competencias delegadas, que seguramente necesitan una reforma que garantice la capacidad de financiación de estas y poder prestar los servicios que todos necesitamos”.

Precursor de relieve

En esta línea, González Taño reivindicó que para conseguir estos objetivos por parte de los cabildos, es necesario recoger el “testigo de Pedro Pérez Díaz”.

“Siendo fieles a su espíritu, lo lograremos, y estoy convencida de que podremos afrontar el futuro con esperanza y con garantías de hacer lo mejor para los ciudadanos” , aseguró la presidenta de CC en el Cabildo palmero.

González Taño reivindicó públicamente el papel preponderante del palmero Pedro Pérez Díaz en la confección y aprobación de la Ley de Cabildos, que logró tras una “lucha infatigable” este palmero, natural de Mazo, publicista y sociólogo de relieve, que fue durante casi 40 años letrado del Consejo de Estado.

El Cabildo celebró el acto oficial del centenario colocando una placa en el edificio donde se ubicó la anterior sede de la Corporación, en el actual número 53 de la calle Anselmo Pérez de Brito. | DA

Este peso en la confección del documento de Pérez Díaz es muy perceptible por el hecho de que el primer dictamen de la comisión “recogía casi todas las reivindicaciones de La Palma que defendía Pérez Díaz, lo que situaba a nuestra Isla como la más favorecida dentro del Contexto de la Nueva Ley”, señaló la presidenta.

Y es que, al margen de la cuestión de la autonomía insular, mediante esta Ley “La Palma conseguía un gobierno militar, al mando de un general de brigada, un juzgado de primera instancia en Los Llanos de Aridane, una oficina auxiliar forestal y otra de obras públicas, una administración-depositaria de Hacienda, una administración de Correos en Santa Cruz de La Palma y una estafeta en Los Llanos de Aridane, una escuela de artes y oficios y la elección de dos diputados, de superar la isla la población de 50.000 habitantes”.

La presidenta citó a Pérez Díaz, en su obra El Problema Canario, en el que indicaba que debía constituirse “un Consejo Insular como organismo que ha de servir para concertar, reduciendo a unidad consciente y viva, los intereses generales de cada isla, ha de equivaler a la isla toda, ha de ser resultante y cabeza, la reunión de sus patricios para procurar el bienestar de sus islas respectivas. Estos Consejos Insulares, con el nombre de cabildos, tienen en esta provincia larga y tradicional historia, funcionando varios siglos produciendo grandes beneficios políticos y sociales”.

González Taño también destacó el papel del majorero Manuel Velázquez Cabrera en el impulso de esta legislación y para concluir citó un texto suyo, que en el momento histórico de la creación de los cabildos aseguraba con mucho optimismo que “los que amamos a la autonomía y el engrandecimiento de Canarias, debemos tener confianza en el porvenir”.