EN LA RED>

Por interés te quiero Andrés> Isa Robayna

En las mejores familias sucede y en ocasiones las prioridades e intereses son tan distintos que los matrimonios terminan en divorcio.

La red profesional LinkedIn y el microblogging Twitter anunciaron el pasado día 30 de junio su ruptura con un post con cierto olor a “crónica de una muerte anunciada”.

La tendencia a aunar esfuerzos para crear sinergia entre las partes interesadas es evidente y necesaria sobre todo para ganarle terreno a otras tantas redes como la todopoderosa Facebook o la profesional Xing, pero este trabajo conjunto se esfuma cuando las alas de cada quien se despliegan y apuntan sus vuelos a distintas direcciones a cual más alta.

Los servicios que prestan muchas de las redes sociales son sin coste alguno para el usuario, pero eso no implica que sea gratuito para las empresas externas implicadas en el funcionamiento diario.
Recomiendan follow, hacerse fan de páginas e incluso dicen abiertamente, quien de tus amigos ha dado ya el “me gusta” como si un “si quiero” fuese. Todo esto mueve los intereses económicos de los grandes en la red, tanto como para arriesgarse a sacar una marca a bolsa.

Que las redes sociales trabajen en conjunto, a menudo es para generar más tráfico de una hacia otra, más aquellas que a priori, parecen escasas de movimiento, como puede ser en este caso LinkedIn o la geolocalizadora Foursquare.

Los intereses económicos de las empresas es prioritario en cualquier sector y los espacios digitales también buscan ese crecimiento. ¿Quién oyó en demasía el tintinear en su bolsillo?

@isarobayna