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Preocupación por el incierto futuro de la balsa de Vicario

Imagen del Valle de Aridane, zona de influencia de la balsa de Vicario. / DA

EUGENIA PAIZ | Tijarafe

El consejero de Agricultura del Cabildo palmero, César Martín, lamentó ayer el retraso de un año que sufrirá la ejecución y puesta en servicio de balsa de Vicario, en Tijarafe, como consecuencia de los recortes presupuestarios que a partir de ahora se traducirán en pagos aplazados, por cuanto queda afectada la que será la segunda infraestructura hidráulica más importante de la Isla de La Palma.

La única lectura positiva de la situación es que las obras no quedarán paralizadas, sino que continuarán a un ritmo bastante más lento tras haber llegado a unos niveles de ejecución que Pedro Calderón, técnico de la Consejería de Obras Públicas del Gobierno de Canarias y jefe de la obra, estimó en el 40%.

César Martín, que recuerda la importancia de la obra para el sector primario insular y que destacó la importancia de culminar esa infraestructura de cara a garantizar los recursos de agua para la Isla, detalló que “esta es una mala noticia para todos aún más teniendo en cuenta que las necesidades pasan por potenciar la llegada de agua entre el canal de Barlovento y Puntagorda y desde allí llevarlo hasta la balsa de Vicario para conseguir un mayor caudal y que se pueda bombear más agua hasta el sur de la Isla”.

Este nuevo retraso hasta el año 2015 para una obra que permitirá una gestión más eficaz del agua, ha generado preocupación entre el sector agrario tras conocer la noticia por boca de los técnicos del Gobierno de Canarias, pero también ha sentado como un jarro de agua fría a los sectores económicos y sociales que desde hace décadas vienen demandando esta infraestructura.

Los agentes económicos y sociales saben que los 8,9 millones que la Isla no ha recibido para atender la obra de urgencia en la Laguna de Barlovento es una mala noticia que sólo podía mitigarse con la financiación necesaria para terminar la balsa de Vicario.

Proyectado desde 2002

El embalse, entre los núcleos de La Punta y Arecida, se sitúa sobre el camino que une La Punta con Las Traviesas, permitirá almacenar los excedentes de aguas de invierno tanto del norte de la isla (Barlovento, Garafía, Puntagorda), como del Valle de Aridane (Aguas del Túnel de Trasvase y Caldera de Taburiente).

Gestión medioambiental

Bajo esa premisa se proyectó desde el año 2002, aunque no fue hasta 2010 cuando se solucionaron todos los problemas burocráticos para iniciar los trabajos tras varios años de vicisitudes en su gestión medio ambiental.

Y es que en esa primera etapa dependía del antiguo Ministerio de Medio Ambiente, para luego pasar a estar tuteladas por el Gobierno de Canarias.

Al proyecto inicial se incorporaron numerosas medidas complementarias de carácter medioambiental, parte de las cuales ya se han aplicado.