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Recortes, protestas y chorizo

Una funcionaria reparte bocadillo el viernes en la puerta principal del Ayuntamiento. | NORCHI

NORBERTO CHIJEB | Candelaria

No suele ser normal que patronos y asalariados se unan en manifestaciones ni mucho menos en protestas, pero en Candelaria todo es posible. Políticos de gobierno y oposición municipal se unieron con los funcionarios y personal laboral en el tradicional parón que realizan los viernes a la hora del desayuno. Todos protestan por los recortes que han sufrido en sus salarios y también por el aumento de 35 a 37,5 horas semanales, pero aún así, allí, junto a los damnificados, estaban los representes del Partido Popular, que curiosamente, unos minutos antes se habían apuesto a criticar las medidas impuestas por el Gobierno de Mariano Rajoy, o el alcalde Gumersindo García, quien mantiene desde hace tiempo un contencioso con los funcionarios por flexibilizar el nuevo horario, tal y como ocurre en otros ayuntamientos de la Isla.

Sí se puede les convenció para que hubiera un receso en el pleno y acompañar toda la Corporación a sus trabajadores en ese acto de protesta, compartiendo con ellos gigantes bocadillos de chorizo de perro. Solo faltó Karina Dainotto, del PP, que prefirió seguir con su Mac en el salón de plenos, quizás repasando la moción en que poco después iba a pedir el reconocimiento, qué cosas, para el independentista director-editor de un periódico “que presta un servicio social dentro del rigor más estricto a la verdad”, según reza la propuesta que salió adelante dejando por el camino una división inusual, la del grupo de gobierno, que vio como Javier Rivero y Cecilia Otazo se oponían al reconocimiento, mientras siete de sus compañeros la apoyaban junto a los tres votos del PP. CC prefería no mojarse y Sí se puede votaba en contra.

Una jornada que dejó también el empecinamiento del PP en inflar los gastos del grupo de Gobierno, cuando habla de cinco gerentes y solo hay tres, o cuando habla de varios periodistas contratados y solo hay una. También volvió a sacar la tarjeta Iberia plus del alcalde y del gerente, “que ya pueden dar varias vueltas al mundo” y el casi millón de euros que ha pagado el Ayuntamiento en indemnizaciones, algo que volvió a rebatirle Gumersindo García, con una templanza más que digna ante tal atosigamiento.

Nazaret Díaz, de CC, aplaudió la medida de suprimir la paga extra de alcalde, concejales y asesores, e incluso propuso no cobrar en los ‘miniplenos’ -solo recibirán un euro-, pero insistió en que la concejal de Servicios Sociales, a donde irán destinados los recortes de esas pagas- debería rebajarse el sueldo anual de 48.873,90 euros -el más alto de la Corporación-. “¿Dónde están aquí los principios de solidaridad y obligación moral a los que alude el alcalde?”, señaló Díaz.