Un salto de calidad

Isaac y David demuestran que son consumados jueces de terrero de arrastre canario. | SERGIO MÉNDEZ

LUIS DE LA CRUZ | La Laguna

Pasmados se quedaron los 2.000 aficionados que se dieron cita en la calle Antonio Hernández Arrón, en la trasera de la Iglesia de San Benito. Seguro, que el bueno de Antonio, quien organizó la primera romería con carretas allá por los años 50, se sintió muy orgulloso de ver como niños y jóvenes entre 4 y 18 años hacían las delicias del público: por su habilidad, entrega y exquisito comportamiento. José Joaquín Bethencourt, consejero de Agricultura del Cabildo de Tenerife, manifestó antes del termino de la prueba: “Esto es único y estos jóvenes demuestran que el futuro del sector primario en Tenerife está garantizado”. Más tarde, añadió que “como miembro de un partido nacionalista me siento orgulloso de las señas de canariedad que transmite esta gente de nuestra tierra y como cuidan y miman nuestras señas de identidad”.
En los mismos términos se manifestó Pedro Molina, presidente de la Federación de Arrastre Canario, quien mostró el agradecimiento tanto a los participantes como “a sus padres que les enseñan unos valores tan bonitos como es el respeto a nuestras tradiciones y el cuidado al sector primario”. A continuación, remarcó: “Agradezco el patrocinio del Ayuntamiento de La Laguna y de la asesoría Roberto del Castillo, porque por esta empresa lagunera los participantes pudieron estrenar un equipaje muy bonito”.

Emoción

La Liga Jacinto Báez Infantil de Arrastre es, simplemente, un proyecto aventajado de participación ciudadana. A los espectadores se le ponen los pelos de punta presenciar como los jóvenes de corta edad organizan todo. David Hernández, en su debut, se fajó con el micrófono e hizo un trabajo descomunal como juez de mesa. Isaac tiró de experiencia y demostró que sabe estar muy bien dentro del terrero y que maneja el cronómetro como nadie. Sus apreciaciones son respetadas dentro del mundillo de los guayeritos, que crecen a nivel de vértigo tanto en el plano deportivo como en el personal. En la modalidad de Un Saco, el triunfo fue para Guillermo González, mientras que en Dos Sacos, la victoria se la adjudicó Vicente González.

La tarde avanzaba y la gente tenía las manos rojas de tanto aplaudir. En Tres Sacos, y con autoridad, ganaba Kiray José Prieto, mientras que segundo quedaba Christián Hernández y el bronce fue para Juan Antonio Núñez.

Otras diez yuntas para Cuatro Sacos y aquí destacó Kevin Cecilio Estévez. Tiene madera de campeón y con él está garantizado el relevo generacional y pronto será un guayero de primera. Lo mismo ocurre con Marcos González -segundo-, quien hizo un trayecto sensacional. La tercera plaza se la anotó Sonia Núñez con un buen tiempo.

El sol se marchó de repente y quedaba cuerda para rato. Nadie se movía de su sitio. Estaban todos muy apretados, pero tocaba el turno para los Cinco Sacos. El ganador fue Raúl Fernández, mientras que el segundo lugar se lo llevó para casa Ari Expósito, otro guayero muy elegante. Tercero quedó Rayco Báez.

Las políticas de igualdad y la integración de la mujer en este deporte vernáculo se ve como una cosa normal y ellas cobran mucho protagonismo en esta competición. La primera plaza se la anotó Tamara Hernández, mientras que en segundo lugar entró la yunta de Patricia Ledesma. La prueba fue, sencillamente, espectacular.

La solidaridad y la amistad mueven el arrastre. La familia del arrastre viene demostrando, durante años, una enorme madurez y puede ser el espejo donde se pueden mirar otros muchos deportistas. Ayer, todos los guayeros de primer nivel dieron una lección de apoyo, cariño y mimo a todos los que están empezando. Tienden su mano, los ayudan y le pican el ojo para que se sobrepongan a los momentos complicados. En la imagen se puede apreciar como uno de los grandes guayeros le da todo su respaldo a uno de los guayeritos de oro. | SERGIO MÉNDEZ