la palma>

Una mirada alterada por el otro

Presentan la exposición en el Espacio Cultural de CajaCanarias Rafael Daranas. | CÉSAR BORJA (ACFI PRESS)

DAVID SANZ | Santa Cruz de La Palma

La exposición del fotógrafo Steve McCurry (Pensilvania, 1950) que abrió ayer las puertas en el Espacio Cultural de CajaCanarias Rafael Daranas, de Santa Cruz de La Palma, es, sin duda, uno de los acontecimientos culturales de este año en la Isla Bonita. La oportunidad de contemplar la mirada de la niña afgana que retrató McCurry en el campo de refugiados de Peshawar a través de sus ojos verdes, permite comprender la razón por la que este rostro se ha convertido en uno de los iconos más potentes del siglo XX.

De la mano de Álvaro Marcos Arvelo, director de la Obra Social y Cultural de CajaCanarias, la presentación de la exposición, compuesta por cuarenta imágenes, fue también un interesante recorrido por la vida de este autor, que después de dos años trabajando en un periódico local de Filadelfia, “la vida le pedía algo más y ahorró 8.000 dólores, compró 300 carretes de fotografía y partió a un viaje a La India que cambiaría para siempre su vida”.

Este encuentro con “el otro, el diferente”, en un país donde “vivió en pensiones indescriptibles, cogió todas las enfermedades imaginables, puso en riesgo su vida, supondría una experiencia transformadora”.

Para Arvelo, McCurry es “un Heródoto de nuestro tiempo”. De alguna manera, a quien se le ha considerado el padre de la historiografía, que describió el mundo antiguo en sus obras, tiene en la lente de este fotógrafo una referencia visual de quien ha viajado por todo el Mundo y es capaz de transmitir la realidad que le rodea con su óptica.

“McCurry pretende que cada fotografía tenga detrás una historia o un relato; o por lo menos deben dejar ver el alma de la persona retratada”, explicó Arvelo, quien añadió que el autor habla de la “paciencia” para conseguir sus objetivos fotográficos. “Convivir con esa persona, reconocer su vida para captar esa imagen, desde el respeto y el papel que él se autoimpuesto como testigo de nuestro tiempo”, explicó.

Una mirada cargada de empatía, que le lleva a encontrar lo que él ha denominado “las flores del desierto”, entre las que destaca, sobre todas, la niña afgana, Sharbat Gula, un retrato de una belleza estremecedora que fue portada de National Geographic, que la convirtió “en un rostro del Mundo, un personaje tan reconocible como la Gioconda”.

Una belleza que conmovió a la sociedad y provocó una ola de solidaridad con el pueblo afgano, con la que 17 años volvió a encontrarse y fotografiar.

[apunte]Compromiso

La directora de CajaCanarias, Natalia Aznárez, mostró su satisfacción por traer a La Palma esta exposición, pero también quiso subrayar el conjunto de actividades que realiza esta entidad bancaria desde su Obra Social y Cultural en la Isla. En este sentido, puso en valor que la colaboración con la UNED, le permite mantener una actividad continua en la Isla; el convenio con el Cabido que permite “un amplio margen de actuaciones ambientales, culturales y deportivas; la colaboración con entidades de gran arraigo como la Cosmológica o la Academia de Instrumentos Musicales. Aznárez destacó la importancia del Centro de Ajedrez, “por donde pasan muchos niños y les educan en desarrollar la capacidad intelectual”. Por último, valoró la dotación a la práctica totalidad de los municipios de vehículos adaptados para personas con minusvalías.[/apunte]