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10.650 hectáreas de vegetación afectadas en Canarias por los incendios

Las llamas arrasaron un total de 6.500 hectáreas en la zona Sur de la Isla de Tenerife. / DA

EFE | Santa Cruz de Tenerife

Unas 10.650 hectáreas de vegetación se han visto este verano afectadas en Canarias por los incendios forestales que han tenido lugar durante los meses de julio y agosto en las islas de Tenerife, La Gomera y La Palma.

El fuego en Tenerife afectó a unas 5.000 hectáreas, en La Gomera a 3.100, mientras que en La Palma, donde ya se han producido dos incendios, afectó a 850 hectáreas en el primer incidente y 1.700 en el segundo por lo que un total de 2.550 hectáreas se han visto afectadas en esta isla por el fuego.

En lo que va de año se han producido en España 10.488 incendios y conatos y sólo el 0,64 por ciento de ellos han tenido lugar en Canarias pero en cambio, el 9,07 de la superficie arbolada y el 5,51 por ciento de la superficie forestal afectada está en las islas, según las últimas estadísticas del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente del Gobierno central.

Canarias es, de acuerdo con esto datos, una de las comunidades autónomas en las que el fuego más consecuencias negativas ha tenido, pues dos de los incendios producidos han llegado a parques nacionales: en el Parque Nacional del Teide (Tenerife) se quemaron 400 hectáreas y en el Parque Nacional de Garajonay (La Gomera), aún sin controlar, unas 300.

El aire africano unido a temperaturas superiores a 35 grados y a una humedad relativa menor del diez por ciento son los principales culpables de la generación de estos incendios en Canarias, ha indicado en declaraciones a Efe el jefe de servicios de Protección Civil y de Atención de Emergencias del Gobierno regional, Humberto Gutiérrez.

Pese a que esta situación es previsible si se consultan partes meteorológicos y tanto los cabildos insulares como el Gobierno canario duplican sus operativos en estas fechas, este año no se han podido evitar los incendios en Tenerife, La Gomera y La Palma.

Según el jefe de servicios de Protección Civil y de Atención de Emergencias, las vegetaciones más afectadas son los matorrales de cumbre y los palmerales, ya que no tienen capacidad de rebrote al contrario que el pino canario o el monte verde.

Su recuperación dependerá de lo que llueva en estas zonas durante el próximo otoño, ha añadido el experto, quien considera que en base a las consecuencias ecológicas, los incendios más graves son los de Tenerife y La Gomera, el primer aún sin extinguir y el segundo aún sin controlar oficialmente.

El incendio de Tenerife, el primero en producirse el pasado 15 de julio al suroeste de esta isla, quemó parte de los pinares de Vilaflor y Guía de Isora y tuvieron que ser desalojados 2.000 vecinos de Vilaflor, Ifonche, Chirche y Tijoco Alto.

Aunque el incendio se dio por controlado el 20 de julio, cinco días después de comenzar, todavía no se puede dar por extinguido porque se sigue vigilando el Barranco de Tágara.

En la extinción del incendio de Tenerife, que arrasó con el dos por ciento de los pinos de la isla, participaron ocho helicópteros y tres hidroaviones.

Aunque alcanzó el Parque Nacional del Teide, las llamas afectaron en su mayoría a retamal de cumbre y pinar de repoblación, pero también a una especia catalogada en peligro de extinción llamada bencomia exstipulata.

En el caso de La Gomera, donde aún hay focos calientes en el Parque Nacional de Garajonay, el incendio comenzó el sábado 4 de julio, aunque en los meses anteriores ya habían tenido lugar otros conatos e incluso pequeños incendios próximos a las poblaciones de Las Hayas y Arure.

Después de seis días de labores de extinción, en las que han participado dos hidroaviones y cinco helicópteros, aún el Cabildo de La Gomera, responsable de la extinción del fuego, no ha podido dar por controlado este incendio, aunque sí por acotado y estabilizado.

El incendio de La Gomera obligó al desalojo de unas 600 personas pertenecientes a 23 caseríos ubicados en los municipios de Alajeró, Vallehermoso y San Sebastián de La Gomera y la mayor parte de ellos ya han podido regresar a sus hogares.

En el Parque Nacional de Garajonay, las llamas han afectado a zonas de laurisilva y de monte verde situados en la vertiente sur de la isla y esta última se corresponde al área de menor valor del parque.

Por último, el incendio de La Palma, se inició en la Villa de Mazo el mismo día que el de La Gomera, aunque se dio por controlado el miércoles, después de provocar el desalojo de unas cien personas.

Seis helicópteros y dos hidroaviones ayudaron a poner fin a esta catástrofe en La Palma, donde el fuego afectó a varias viviendas y acabó con la vida de animales que pastaban sueltos.

Previamente, en el mes de julio y al mismo tiempo que el de Tenerife, se produjo en esta isla otro incendio que arrasó con 850 hectáreas, la mitad de ellas, aproximadamente, de pino canario, una especie que tardará unos diez años en recuperarse totalmente.