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Agüita, agüita > Benito Cabrera

El acto de enramar elementos como las cruces, o hacer procesiones con ramas de árboles es una tradición antigua y muy extendida. En Castilla se celebran fiestas de enramada en Ávila y Palencia. Por la Península de Yucatán, (México), pervive la celebración navideña de La Rama. En Ojós (Murcia), llaman Enramá a la tradicional corta de ramas de olmo y, más antiguamente, también baladre, que tiene lugar durante la madrugada del sábado al domingo de Resurrección, por los jóvenes de la localidad, para ponerlas como regalo o agasajo delante de la puerta o ventana de la persona a la que se quiere cortejar.

En Canarias hay varios ejemplos de enramadas, como la Fiesta de Las Marías en las medianías del norte de Gran Canaria. Pero, sin duda, la más famosa (aunque no la más antigua) es la que tiene lugar en Agaete, en honor a la Virgen de Las Nieves, que sube cada agosto desde su ermita a la parroquia de Nuestra Señora de la Concepción.

El acto más famoso de la fiesta es la procesión popular de la Rama. Cada 4 de agosto una gran multitud de personas baila con ramas de pino, eucalipto y poleo al son de una banda de música. En medio de esa multitud destacan los coloristas papagüevos, que representan a personajes conocidos de Agaete. La Rama, que empieza a las diez de la mañana, da la vuelta al pueblo y acaba a las seis de la tarde en la ermita del puerto de Las Nieves. Relacionada reiteradamente con una tradición prehispánica de invocación por parte de las llamadas Harimaguadas, es en realidad un invento reciente, lo que no le quita un ápice de valor como manifestación popular, catártica y participativa.

Feliz día de La Rama, y agüita agüita, que este año viene muy sequita.