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Aparcar frente al mar en San Andrés, “bajo su responsabilidad”

Algunos vecinos contemplaban el sábado el estado en el que ha quedado el carril reabierto al tráfico y que comenzó a funcionar con normalidad. / FOTOS: JAVIER GANIVET


NATALIA TORRES | Santa Cruz de Tenerife

Después del intento fallido del pasado fin de semana, finalmente ayer al mediodía se abrió al tráfico el carril cerrado desde hace un año de la avenida marítima de San Andrés. Esta vez, el mar permitió que se normalizara la entrada y salida del barrio que desde ayer cuenta además con unos 80 aparcamientos en batería, unos estacionamientos en los que, y según figura en una señal de advertencia colocada por el Ayuntamiento, los conductores que allí aparquen lo harán “bajo su responsabilidad”. Numerosos vecinos se congregaron en la avenida para comprobar in situ el remate de unas obras que, según la mayoría de ellos, es “pan para hoy y hambre para mañana” en referencia a la tan demandada escollera de San Andrés, obra que sigue a la espera de la Dirección General de Costas. Muchos de ellos insistieron en que será el próximo 30 de agosto cuando nuevamente haya luna llena y suba la marea con fuerza, y se pondrá entonces a prueba la finalización de esta obra, en la que la principal crítica ha girado precisamente en torno a la colocación de los aparcamientos justo en la línea de mar.

La Plataforma San Andrés-Frente Litoral reprueba abiertamente el proyecto, al que califica de “parchito”. “Realmente no soluciona nada porque lo que necesitamos es la escollera”, manifestaba un portavoz del citado movimiento. Para estos vecinos, que el mar entre y salga no es el problema, “siempre ha sido así, lo que pedimos es que se pongan los medios para que cuando ocurra no provoque destrozos, y eso sólo lo arregla la escollera”. La Plataforma se mostró igualmente crítica con la colocación de los aparcamientos: “Es alucinante que sea el propio Ayuntamiento el que señale que la zona es peligrosa”.

Vuelta a la normalidad

En el otro lado están los comerciantes, como Ramón Plasencia, propietario de la Marisquería Ramón, que se mostró muy satisfecho con esta reapertura: “Estamos muy contentos, llevamos un año esperando por esto y por fin parece que se ve algo de luz”. Plasencia comenzó a notar los efectos de la apertura ayer mismo. “No sé si será por el calor o por la avenida pero tengo el comedor casi lleno” comentó sonriente. El propietario de la marisquería reconoció que el tráfico fluido de entrada y salida da otro aspecto al barrio, que necesitaba de este impulso: “Resulta alentador ver los aparcamientos ya casi llenos y la avenida llena de gente”.

Para después del verano queda la gran obra, la que pretende renovar completamente el aspecto de la avenida y que cuenta con un presupuesto de más de 700.000 euros. Un acabado el de la avenida que, aunque con dinero para ser ejecutada, y al igual que ocurre con la escollera, está pendiente de la Dirección General de Costas, no porque no le haya dado permiso al Ayuntamiento, que sí, sino porque las exigencias de Costas pasan por que Santa Cruz le dé una concesión administrativa a la entidad estatal que puede llegar a los 50 años.

Esto, en la práctica, supone numerosas implicaciones para la ciudad, algo que el Ayuntamiento quiere evitar y aboga por la firma de convenios bilaterales entre administraciones, como se ha venido haciendo hasta ahora con las distintas actuaciones en la costa y con una duración determinada.