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Canarias registra 912 casos de sífilis y gonorrea en los tres últimos años

JOSÉ LUIS CÁMARA | Santa Cruz de Tenerife

Ocultas tras la prevalencia mediática que impone el virus del sida, enfermedades como la sífilis, la sífilis congénita y la infección gonocócica o gonorrea suelen pasar desapercibidas por el estigma histórico y social que arrastran desde hace décadas. Sin embargo, ello no impide que cada vez sean más diagnosticadas en Canarias, sobre todo a raíz de la creación de la Red de Vigilancia Epidemiológica en 1998.

No en vano, tanto la sífilis como la gonorrea son Enfermedades de Declaración Obligatoria (EDO), lo que ha permitido un mayor y más eficaz control de las mismas. Según datos de la Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad, desde agosto de 2009 se han notificado 518 casos de sífilis y 394 de infección gonocócica. De ellos, 776 correspondieron a varones y 136 a mujeres.

En el caso de la sífilis, la media de edad de los pacientes fue de unos 39,3 años, sin diferencias significativas por sexos; si bien en un 20,3% de los casos en mujeres se trató de mayores de 55 años frente a un 13,3% en los varones. Los grupos de edad más afectados en ambos sexos fue el de 25-34 y 35-44 años.

La distribución por áreas de salud, según los datos recogidos por Salud Pública, fue: Lanzarote, 55 casos; Fuerteventura, 50; Gran Canaria, 204; Tenerife, 206; La Palma, dos; y El Hierro, uno. Destaca la presencia de hasta un 38,2% y 34% en mujeres en las áreas de Lanzarote y Fuerteventura, respectivamente, frente al 11,8% y el 21,8% de Gran Canaria y Tenerife.

En cuanto a la infección gonocócica, la media de edad de los pacientes fue de unos 31 años, sin diferencias significativas por sexos. Un 20,3% de los casos en mujeres eran mayores de 55 años, frente al 13,3% en los varones. El grupo de edad más afectado fue el de 25-34 años, seguido del de 15-24 años.

Su distribución por áreas de salud fue: Lanzarote, 46 casos; Fuerteventura, 21; Gran Canaria, 221; Tenerife, 100; la Gomera, 3; y La Palma, 3. Destaca la presencia de hasta un 14,3 % y un 9,9 % en mujeres en las áreas de Fuerteventura y Gran Canaria, frente al 2,2 % y 1 % de Lanzarote y Tenerife, respectivamente.

Según explican desde Sanidad, “la incidencia de ambas enfermedades en Canarias experimentó un incremento entre 2000 y 2008, manteniéndose estable en los últimos cinco años”. “Predomina claramente el sexo masculino, que por paralelismo con la infección por VIH puede ser explicado por la incidencia de varones homosexuales en ambas enfermedades y en todos los grupos de edad. “Para la sífilis, la edad de mayor afectación está entre los 25 y 44 años y para la gonorrea entre los 15 y 34, si bien se siguen viendo casos por encima de los 60 años para ambas afecciones”, concluyen las mismas fuentes.

INYECCION-TRATAMIENTO
En la mayoría de los casos, el tratamiento de la sífilis y la gonorrea es sencillo y no causa reacciones. / DA

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El SCS incluye en su web una guía para médicos y pacientes

Tratamiento precoz. En el protocolo de vigilancia epidemiológica correspondiente, que está disponible en internet en la web del Servicio Canario de la Salud, se pueden consultar los criterios clínicos y de laboratorio que se deben considerar para el diagnóstico de un caso de sífilis e infección gonocócica. Dicho protocolo expone que se deben descartar otras infecciones de transmisión sexual, en particular el VIH. Los casos deben evitar las relaciones sexuales hasta que ellos y sus parejas hayan completado el tratamiento indicado y estén asintomáticos. Aun así, según el protocolo, no son necesarias medidas de aislamiento.

Tratamiento de la sífilis. El tratamiento recomendado para la sífilis primaria, secundaria y latente precoz es la penicilina benzatina o la doxiciclina, dos veces al día durante 14 días. Mientras, para la sífilis de duración incierta se recomienda el empleo de penicilina benzatina, tres dosis separadas entre sí 1 semana.

Infección gonocócica. El tratamiento recomendado para la gonorrea no complicada en el adulto es la ceftriaxona intramuscular en dosis única o la cefixima oral en dosis única. Ante la sospecha de coinfección con Chlamydia trachomatis o cuando no se puede descartar, se debe emplear azitromicina o doxiciclina.

Medidas preventivas. Sanidad apuesta por la promoción de la salud y la educación sexual, en términos generales; además, destaca la importancia del uso consistente del preservativo y el control de los contactos.

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