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Demasiado tiempo a oscuras

Llano del Camello, producto del boom inmobiliario, es una de las zonas residenciales mayores del Sur. / DA

NICOLÁS DORTA | San Miguel

El 21 de octubre de 2011 más de veinte personas del complejo residencial Villa Sur, de 50 viviendas, en el Llano del Camello, se quedaban sin luz eléctrica. Y es que los propietarios adquirieron estas casas sin cédula de habitabilidad y estuvieron con “luz de obra” una temporada esperando a que la constructora (en quiebra) y el Ayuntamiento de San Miguel, solucionase el problema. Ni uno ni otro lo han hecho y hubo que cortar la luz. En vista de las circunstancias, y tras nueve meses de espera, los afectados han llegado a un acuerdo con Endesa para pagar a plazos lo consumido y restablecer el servicio.

Ahora apenas viven tres vecinos en este bloque de viviendas fantasma. Todos se han ido por no soportar estas condiciones. Los que se quedaron utilizaban generadores de gasóleo y pilas. Cada noche había un toque de queda por el ruido de los motores. La oscuridad llegaba pronto.

“Una casa normal”

Uno de los afectados se mostraba contento ayer por tener “una casa normal”, decía, con unas instalaciones eléctricas en condiciones. Explicó que los vecinos se han comprometido a pagar una serie de cuotas que superan los 3.000 euros en concepto de facturas pendientes y de instalaciones para el punto de enganche a la red. Finalmente han podido llegar a un acuerdo para dar vida a este edificio.

Asegura este afectado que la comunidad de vecinos que se había ido piensa regresar a sus casas, esas que compraron con tanta ilusión, que se vendían en la época del boom inmobiliario en “cómodos plazos”, en Llano del Camello, una enorme urbanización construida en apenas tres años.

Algunas constructoras, cuando llegó la crisis se declararon en quiebra y dejaron a medias, como es el caso, sus proyectos. Los vecinos de otras zonas ni siquiera han podido vivir en sus casas. Los bancos concedieron hipotecas sin que los pisos tuviesen los permisos necesarios para ser habitados.

El alcalde del municipio, Valentín González, comentó ayer que el edificio sigue sin licencia de primera ocupación aunque ya hay una vía de solución: se urbanizará la calle anexa, requisito indispensable para este permiso. Para ello, González llevará a pleno hoy un expediente extrajudicial de crédito que incluye una partida para este fin. “También los informes técnicos del edificio están correctos y nosotros sólo debemos acometer las mejoras en esta calle y poner fin a este asunto complejo”, señaló.