Santa Cruz >

El IMAS fija el día 23 como fecha para completar la ayuda a domicilio

N. TORRES | Santa Cruz de Tenerife

El Instituto Municipal de Atención Social (IMAS) asegura que entre el 23 y 24 de agosto los mayores con ayuda a domicilio asignada, unos 1.500, ya tendrán el servicio después de que, gracias al ritmo de atención de las Unidades de Trabajo Social del municipio, se haya logrado dar salida a lo largo de esta semana a unas 800 citas. Según confirman desde el Ayuntamiento de Santa Cruz, este viernes ya se había terminado con el segundo grupo de 250 personas, con menores factores de vulnerabilidad, de forma que ayer ya todas ellas acudieron a las UTS donde recibieron toda la documentación y cursaron la solicitud para ser atendidos.
Decreto

La próxima semana, el alcalde firmará un nuevo decreto en el que se recogerán los nombres de las personas que están recibiendo este servicio, dando así formalidad a las peticiones realizadas. A partir del lunes se seguirá citando al último cupo de unas 250 personas para que soliciten la ayuda a domicilio para que, aseguran desde el IMAS, comiencen a recibir la prestación a lo largo de la semana y completar así la totalidad de usuarios pendientes de este servicio. También desde este lunes, las citas del resto de usuarios de los servicios sociales del municipio que habían visto cancelada su cita por la emergencia de la ayuda a domicilio, comenzarán a ser atendidas, intercalando sus horas con la atención a los mayores. Esto supondrá que los trabajadores sociales incrementen el número de personas atendidas para así cumplir con las previsiones.

[apunte]

Autonomía

Los mayores que aún no han sido citados esperan porque son autónomos, es decir, pueden valerse por sí mismos y su ayuda a domicilio estaba concedida para limpieza o para acompañamiento a gestiones, por lo general, con una frecuencia de una vez a la semana. Sin embargo, esta autonomía sobre el papel choca con la realidades como la de Sofía (nombre supuesto) que con 74 años no sabe leer ni escribir y que acudía a la farmacia para retirar sus medicamentos. “Esto lo hacía la chica que me venía a ayudar pero ahora no se cuáles me tengo que llevar” le comentaba a la farmacéutica. Sofía estaba preocupada porque “tengo tres citas con especialistas y todavía no me llaman del Ayuntamiento y no se quién me va a acompañar”. Como Sofía, son muchos los mayores, que, aunque autónomos, necesitan de esta ayuda para seguir con su vida.

[/apunte]