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El tupper cultural > Carmelo Rivero

El 1 de septiembre, España se desayunará con el endiablado aumento del IVA a la Cultura (del 8 al 21%), coronándose (a falta de otras medallas) como el país de la eurozona que más castiga fiscalmente la cosa. ¿Desincentivar la Cultura es una política inteligente? El IVA, que grava las entradas de los cines, teatros, circos y conciertos, erradicará salas y colapsará la industria cultural, que, a juicio de Artur Mas, era lo poco que funcionaba bajo la demolición del país (Rajoy se la devolvería a Mas con sorna: “Es el tupper cultural”). En los espacios y escenas (ya lo mencioné a propósito de El Tanque) es donde acontece el relato de la sociedad. Para Orhan Pamuk, en su modesto manifiesto por los museos, que estos sean “más baratos es un imperativo” a escala humana. Palabra de Nobel (turco). El hundimiento del sector, que deviene en 15-M cultural frente al rescate suave que se avecina, lo sufre en sus carnes Canarias desde otoño, a raíz del tijeretazo autonómico. Estamos al comienzo de un debate acerca de un desastre. Los recortes indiscriminados del Gobierno central, el ivazo y lo que venga tras el maltrago Draghi de Espatalia (capital Droma, preside Rajonti), inciden en la parálisis de cintura (y cultura) para abajo: ¿con los bolsillos vacíos, quién da un paso? En el Reloj de Flores del parque G. Sanabria hay cine al aire libre las noches de verano, por iniciativa de la asociación de vecinos Secundino Delgado de El Toscal y la cafetería. Se llena. La gente combina cine y bocadillos con refrescos, venciendo la astenia del consumo.“En España los políticos no entienden el poder económico de la cultura”, censura Jesús López, ejecutivo de la multinacional Universal Music para Latinoamérica y Península Ibérica. En Holanda, la agitación tumbó el sobreIVA cultural. El presidente extremeño J. A. Monago (El Mundo, 21 de julio), en un artículo que suscribirían Almodóvar y Bardem, afirma que la cultura es “lo que nos queda cuando ya no nos queda nada”, el mejor arma contra la crisis, y protegerla “no es una opción política, es una obligación económica”. Monago es del PP, pero parece Anni B Sweet o Paco León. En Canarias (que acaso, por ausencia del IVA, se vuelva asequible a producciones nacionales) los gestores de la Cultura emprenden la travesía del desierto. Somos el eriazo que le espera al resto de España.

Un indignado periodismo cultural se moviliza y Juan Cruz se pregunta en su blog de El País si “existirá la cultura si se la sigue limitando”. “El sector morirá”, sentencia el presidente de la Academia de Cine, González Macho, en plena ola de cierres. Aun sin IVA, el histórico Leal lagunero clausuró su sala principal por falta de público. Es la involución de un país creativo camino de convertirse en un país.