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Los farmacéuticos cifran en 12 millones las pérdidas por el copago

MANUEL DÍAZ FERIA - MERCEDES ROLDÓS
Manuel Díaz Feria, junto a la ex consejera Mercedes Roldós. / DA

JOSÉ LUIS CÁMARA | Santa Cruz de Tenerife

“La situación sigue siendo complicadísima, y parece que nadie le pone remedio. Así de explícito se manifiesta el presidente de la Asociación de Farmacias de Santa Cruz de Tenerife (Asfarte), Manuel Díaz Feria, quien alerta de las consecuencias que el copago está trayendo para los profesionales y pacientes. En este sentido, Díaz Feria asegura que la progresiva reducción del gasto farmacéutico está resultando “muy perjudicial” para los boticarios, que han visto cómo la facturación disminuye más de un 30%. En concreto, el responsable de Asfarte señala que en lo que va de año “se puede hablar de pérdidas superiores a 12 millones de euros”, un dinero que además no está compensando la Administración regional, que adeuda más de 70 millones a los profesionales, correspondientes a las facturas de junio y julio.

Además, Manuel Díaz Feria recuerda que más de una veintena de farmacias de la provincia siguen teniendo “serios problemas de suministro”, ya que las cooperativas y laboratorios no están dispuestos a facilitar medicamentos que no les sean abonados en los plazos previstos. De igual modo, el presidente de la asociación de farmacias afirma que “muchas personas están dejando sus tratamientos, porque no pueden pagarlos”.

Pensionistas en apuros

“Nos estamos encontrando muchos casos de pensionistas y parados que dejan de tomar la medicación cuando llegan a su techo de gasto”, subraya Díaz Feria, quien expone que tanto los colegios profesionales como las asociaciones de farmacias del Archipiélago han pedido a la Consejería de Sanidad que ponga en marcha un mecanismo que permita que estas personas sigan recibiendo sus medicamentos aunque hayan cubierto el techo de gasto que les corresponde según su nivel de renta.

“Hay otras comunidades autónomas que ya lo han puesto en práctica, porque si la gente abandona sus tratamientos por culpa del copago es que el sistema no funciona”, arguye Manuel Díaz Feria, que deja claro que, a largo plazo, “aumentará el coste sanitario, porque si una persona no puede pagarse el tratamiento, terminará acudiendo a un hospital o un centro de salud para que lo atiendan y solucionen sus problemas de salud”.

Los problemas de los farmacéuticos canarios, no obstante, no se quedan ahí. Junto al copago, la crisis y las estrecheces presupuestarias que está generando en las arcas de la Comunidad Autónoma continúa generando “incertidumbre” en el sector. Sanidad adeuda a los profesionales las facturas de junio y julio, cuyo montante supera los 70 millones de euros. A esta cantidad se sumarán en breve al menos 30 más de la factura de agosto. Igualmente, los farmacéuticos consideran que el Ejecutivo autonómico se comprometió a abonar los intereses de demora y los derivados de los préstamos que los boticarios tuvieron que pedir para hacer frente a los cuatro últimos meses de 2011.

Desde la Consejería de Sanidad sostienen que la legislación básica del Estado sobre contratos de las administraciones fija que “solo se abonan los intereses de préstamos superiores a tres meses, por lo que solo se pagará la cifra que se generó en el mes de septiembre del año pasado.

En la orilla opuesta, el presidente de la Asociación de Farmacias de Santa Cruz de Tenerife cree que los conciertos entre la Administración y el sector farmacéutico “no se rigen” por la citada Ley de Contratos del Estado, por lo que no descarta que el conflicto acabe en los tribunales. “Entendemos que nos tienen que pagar esos intereses, y hablamos de cifras superiores a los cuatro millones de euros”, espeta Manuel Díaz Feria quien, pese a todo, destaca que el presidente del Gobierno canario, Paulino Rivero, siempre ha mostrado “buena voluntad” y el “firme compromiso” de buscar una salida al problema, que amenaza con prolongarse más allá de este año. “Lo único que pedimos es un marco de pagos estable, porque de lo contrario muchas oficinas pueden verse abocadas al cierre, ya que no podrán hacer frente a sus obligaciones con los proveedores y laboratorios. En otras regiones ya hay muchas boticas que están en “concurso de acreedores”, algo que podría suceder en Canarias si no se buscan “alternativas sólidas de financiación”, concluye el responsable de Asfarte.