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Incendios > Ignacio González Santiago

Por fin se apagaron los incendios cuando ya no queda nada. Tenerife, La Palma y sobre todo La Gomera quedaron calcinadas por los fuegos incontrolados de unos pirómanos hijos de puta y la inepta lentitud burocrática de los responsables de apagarlos. El cachondeo que se tuvieron algunos con los niveles del fuego, que si uno, que si dos, que si otra vez uno, mientras se quemaba el monte, fue de juzgado de guardia. Los ciudadanos asistimos impotentes a la macabra ceremonia de fotos y apariciones televisivas anticipadamente electorales de algunos irresponsables políticos que intentaron aprovecharse del fuego y se quemaron. Desde el CCN dijimos que no hablaríamos hasta que se apagara el último rescoldo del fuego y no lo hicimos, pero ahora no escurriremos el bulto, aunque seamos políticamente incorrectos. No hay pacto que valga ni paños calientes. No nos mueve más interés que el de Canarias. Estamos quemados como nuestras islas. No encubriremos a nadie. No dejaremos títere con cabeza. Lo fácil sería pasar y no acusar a nuestros socios, CC y PSOE, pero seríamos unos cínicos y mentirosos si solo criticáramos al PP y no hiciéramos ninguna autocrítica. Fallamos todos. Madrid, PP, por no tener hidroaviones en Canarias en verano, como en Andalucía, Galicia, Castilla La Mancha, Aragón y Baleares. Canarias, CC-PNC-CCN y PSOE, por tener unos protocolos de actuación tan poco operativos, que retrasan la extinción de los incendios, al esperar que los cabildos soliciten la intervención de la Comunidad, en vez de actuar con todos los medios desde el principio. Medios, por cierto, escasísimos y que se han recortado aún más en los últimos presupuestos; cometiendo ambos, el Gobierno y el Parlamento canario, un error fatal. Y en especial, el ínclito presidente del Cabildo de La Gomera, Casimiro Curbelo, PSOE, que forzó la rebaja del nivel del fuego al uno y lo dio por apagado, para irse de vacaciones a la Feria de Málaga. Y cuando le avisaron por teléfono de que el fuego se había reavivado nuevamente y estaba arrasando la isla entera, como era previsible, debido a la anunciada ola de calor, volvió rápidamente a la isla como salvador e incluso tuvo la osadía y la prepotencia de ir a Valle Gran Rey en el barco que trasladaría a los vecinos desalojados de sus casas quemadas, por su culpa. Increíble, pero rigurosamente cierto. Sin embargo y por primera vez en su dilatada historia política de más de dos décadas al frente del Cabildo, el hasta hoy todopoderoso y temido Casimiro fue silbado y vejado por los gomeros, que ya estaban hartos de él y ahora también, literalmente, quemados, por su comportamiento despótico y oportunismo político. E igual que sus antepasados, Hupalupa y Hautacuperche, se rebelarán nuevamente contra el tirano Hernán Peraza, reencarnado y disfrazado ahora de Curbelo. El PSOE debe exigir responsabilidades a este personaje que tantas veces ha ofendido a La Gomera y al PSOE. Si no lo hace, lo harán los ciudadanos en las próximas elecciones. Nosotros sí se las exigiremos, política y judicialmente, porque su actuación ha causado un daño irreparable a La Gomera.

*Presidente Federal del Centro Canario Nacionalista, CCN, y Diputado en el Parlamento de Canarias | @ignaciogonsan