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La perla rusa del Atlántico

Los turistas rusos gastan una media diaria de 71,36 euros y más de 870 euros durante su estancia, que suele ser generalmente el Sur. | DA

AMANDA LUESMA | Arona

Todos sufrimos las consecuencias de la crisis que, día a día, los periódicos traen en portadas con grandes titulares. “España podría ser rescatada de manera integral”, “Valencia pide un rescate”, “Cataluña se suma al rescate”. Titulares que muchos nunca hubiesen pensado leer. Pero no todo el mundo sufre la crisis de igual manera o, directamente, ni la sufren. Es el caso de Rusia. Uno de los países que más riqueza en recursos naturales posee: gas natural, carbón y petróleo. Y Tenerife tiene la suerte de ser uno de los destinos preferidos del viajero ruso, un turismo generalmente de alto poder adquisitivo que no renuncian a nada y nunca pregunta el precio.

La Isla abarca la gran mayoría del turismo ruso que recibe Canarias. El pasado año aumentó el 20,6%. Así, 108.000 rusos disfrutaron de Tenerife. Si bien es cierto que hay más afluencia en verano, los rusos visitan la Isla durante todo el año. Son los turistas más jóvenes con una media de 35,2 años, según datos de la encuesta elaborad por Turismo de Tenerife. Y, también, son los que más gastan con una media de 71,36 euros diarios y en conjunto 874,03 euros por turista durante su estancia. Precisamente, ellos permanecen más tiempo disfrutando del sol, de la gastronomía y de todos los lugares de interés que Tenerife ofrece: unas 14,69 noches de media configuran su estancia.

Al contrario de lo que muchos puedan pensar, son turistas muy activos que les gusta degustar la gastronomía típica canaria y todo lo que eso envuelve. Así lo confirman en un restaurante de comida canaria situado en el pintoresco pueblo pescador de La Caleta (Adeje): “Reclaman pescado fresco y conocen la comida canaria y sus vinos. Quieren calidad y en estos restaurantes la encuentran”, comenta uno de los empleados.

Por lo tanto, son muy distintos a otro tipo de turismo, el que más recibimos: el británico. Una gran mayoría lo que busca es sol, playa y precios baratos. Los rusos no solo eso; ellos comen en restaurantes típicos, compran ropa lujosa e, incluso, llegan a invertir en la Isla.

Actividad inmobiliaria

No hace falta ir muy lejos para darse cuenta de la gran cantidad de carteles y publicidad en ruso de las zonas más selectas del Sur de Tenerife. Inmobiliarias que patrocinan sus casas de lujo en el alfabeto cirílico, números de teléfono con la bandera rusa que lo acompañan. Todo por y para ellos. Es el gran inversor del momento y eso hay que aprovecharlo. En una de esas oficinas de la inmobiliaria, instalada en las residencias de lujo de color blanco con balcones de aluminio y con mucha seguridad, atiende una chica, joven, de unos 30 y pocos. Conduce un BMW, según el portero de las casas de ensueño con vistas al océano. Ella comenta que no solo son rusos los que compran pero sí la gran mayoría. “Los belgas -dice- también invierten mucho en la Isla”. Da la casualidad de que ella es rusa.

Una oficina en el Centro Comercial Plaza del Duque anuncia en cirílico: “Obra nueva, hipoteca o construcción”. Esta vez, ella es canaria y dice que la empresa se ha especializado en el inversor ruso, que la página web se encuentra íntegra en su idioma. Buscan mucho por la zona alta, como Costa Adeje, pero, también, invierten en Los Cristianos, una de las zonas que en algunas partes sigue conservando la esencia canaria.
También explica que muchas familias rusas, cuando se deciden a invertir, envían a sus hijos antes a Tenerife para que puedan aprender el idioma y así integrarse de mejor manera.

En el mismo recinto comercial, un centro médico informa de sus servicios en ruso. La chica que atiende parece ser francesa por su acento. Explica que hay muchos rusos que piden sus servicios “porque hay bastantes que tienen como segunda residencia Tenerife donde suelen pasar de tres a cuatro meses del año”.

De Moscú a Tenerife Sur

No es casualidad que el aeropuerto de Tenerife Sur, Reina Sofía, opere varias veces a la semana con compañías rusas y existan destinos como San Petersburgo o la propia capital, Moscú que enlazan vuelos directos con Tenerife Sur. En el Centro Cultural de Los Cristianos se ofrece un curso intensivo de ruso para aprender el idioma durante los meses de verano. Y tampoco es coincidencia que durante la MITT (The Moscow International Travel and Tourism), Adeje tuviese un stand propio en el pabellón de TurEspaña bajo el nombre de Turismo de Tenerife. Se intenta fomentar que vengan, vean y repitan. El verano pasado el 22,7% repitió como destino Tenerife, según datos de Encuesta al Turismo receptivo.

Desde el Departamento de Comunicación del Gran Hotel Bahía del Duque, explican que desde que abrió, va a hacer 20 años, ha tenido un contacto constante con el turismo ruso y siempre han apostado por él, por eso es “algo habitual aunque otros compañeros lo vean como un boom”, dicen desde este Departamento. “Es un turismo que le gusta mucho la actividad, por eso suelen decantarse por alojamiento y desayuno. Les gusta probar más allá de lo que les pueda ofrecer una pensión completa”, subrayan.

Lujo y compras

No se entiende el turismo ruso sin las tiendas de lujo, sin los productos que pocos pueden llegar a alcanzar. Espacios multimarca, con ropa de las últimas colecciones de Dolce&Gabanna, Dsquared, Gucci, Yves Sain Laurent. Joyerías que presentan en sus escaparates relojes que no bajan de los 4.000 euros y joyas con piedras preciosas: anillos, collares, pendientes.

Solo apto para unos afortunados. Ellos, los rusos. En todas estas tiendas son los que más compran y normalmente “todo lo que les gusta se lo llevan”, según el encargado de uno de esos espacios.

El encargado de una tienda de ropa que ofrece grandes marcas comenta que por cada 100 turistas, que compran en la tienda, 90 son rusos. En una de esas tiendas del Centro Comercial Safari, atiende una chica alta y rubia. Dice “lo sé porque yo soy rusa”. De nuevo, atención personalizada. Los comerciantes y propietarios se ponen de acuerdo: es la clientela más importante y la que más dinero se gasta. “Y que sigan los rusos”, bromea una trabajadora. También son muchas las agencias u operadoras que organizan excursiones alrededor de la isla con todos sus servicios en ruso. Un cartel al lado de Playa de Las Vistas, en Los Cristianos anuncia “Rus Tour Tenerife”. Es un local amplio y diáfano pero muy mal decorado. El empleado explica que lo que más demandan es visitar El Teide y la Isla más cercana, La Gomera y el Castillo de San Miguel. Y hay un sitio que también piden visitar y frecuentar mucho: el Casino.

En definitiva, los expertos coinciden en que el futuro es China. Pero hoy en día, en Tenerife, el futuro y el presente pasa por Rusia. Un país para muchos desconocido. Una capital, Moscú, liderada por La Plaza Roja. Unos turistas que han encontrado en Tenerife la perla rusa del Atlántico.