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La Unidad de Madres lleva 6 meses acabada y todavía está sin ocupar

La Unidad de Madres se ubica junto al Centro de Inserción Social Mercedes Pinto de la capital. / JAVIER GANIVET

JOSÉ LUIS CÁMARA | Santa Cruz de Tenerife

Con un presupuesto total superior a los 5,5 millones de euros, la Unidad Externa de Madres de Tenerife estaba concebida para ser un referente en el nuevo modelo de atención e inserción social de las reclusas con hijos del Archipiélago. No en vano, el centro iba a ser el primero de estas características que se ponía en marcha en las Islas y uno de los mejor dotados de todo el país.

Sin embargo, casi seis meses después de que finalizaran las obras -que se iniciaron en enero de 2011-, la puesta en marcha de la instalación continúa siendo una incógnita. De hecho, según ha podido saber DIARIO DE AVISOS, a día de hoy parece poco probable que el Ministerio del Interior abra la Unidad de Madres este año, ya que ello supondría un importante desembolso económico en materia de personal y equipamiento.

Desde la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, sin embargo, afirman que el centro se abrirá, porque “no consta” que Interior no vaya a ponerlo en marcha. Aun así, no dan una fecha ni tampoco precisan el porqué la instalación lleva meses terminada y todavía no ha sido abierta. Algo similar ocurre con la Sociedad Estatal de Infraestructuras y Equipamientos Penitenciarios (SIEP), encargada de la gestión de las obras del centro, que tampoco ofrece información respecto a la apertura del mismo.

La futura Unidad de Madres, según recogía el proyecto presentado por Instituciones Penitenciarias en 2010, dispone de 30 habitaciones, servirá para el cumplimiento de las penas de segundo grado a mujeres con hijos menores de tres años y su uso será exclusivo para la propia Dirección General de Instituciones Penitenciarias.

Sesenta plazas

Anexa al actual Centro de Inserción Social (CIS) Mercedes Pinto, que se ubica junto a la antigua cárcel Tenerife I, la unidad viene a cubrir las necesidades de 60 plazas penitenciarias en segundo grado para mujeres con hijos menores recluidas en centros penitenciarios de las Islas.

Al tratarse de un edificio de 100 metros de largo, se ha creado una galería que a su vez se vuelca al patio. Esta parte libre consta de zonas con caracteres diferentes, que definen áreas ligadas a las habitaciones, donde los niños más pequeños pueden permanecer vigilados más de cerca por las madres, y otras vinculadas a las zonas de estancia general y acceso principal. En estos momentos, estas internas tienen que ser enviadas a otros puntos del territorio nacional, dado que Tenerife II no reúne las condiciones mínimas para este tipo de reclusas y sus vástagos. La superficie total construida asciende a casi 5.000 metros cuadrados, de los que 2.900 corresponden a la rehabilitación del edificio y otros 2.000 a la obra nueva en ampliación. El proyecto contemplaba la creación de 30 habitaciones, que más bien son apartamentos de 30 metros cuadrados para que las convictas puedan convivir con sus hijos. En las mismas habrá un baño, una cuna o cama según la edad del niño y una pequeña cocina.

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Un recinto polivalente con 30 habitaciones

Hasta el pasado mes de junio el Centro Penitenciario Tenerife II acogía a tres niños, dos bebés y uno de tres años, así como a tres internas embarazadas, que en teoría deben ser trasladadas a la nueva Unidad de Madres una vez comience a funcionar.

El centro, además de 30 habitaciones, posee una zona asistencial con dos consultas médicas, una enfermería para curas, un almacén de farmacia, un laboratorio para analíticas y una zona de espera común. Además, tendrá un comedor, con su oficio para preparación de comida de catering, un economato y una parte para máquinas expendedoras. De igual modo, se ha dispuesto una sala de estar y juegos para las madres internas y sus hijos.

La citada Unidad de Madres, según el proyecto elaborado por los arquitectos Ramiro Cuende y Santiago Gutiérrez, cuenta también con una zona ocupacional que tendrá aulas, salas polivalentes con posibilidad de uso como biblioteca, talleres de peluquería, costura y talleres para actividades con niños, así como un aula de informática y un gimnasio. Con respecto al patio, este constará de zonas con caracteres diferentes, definiendo áreas ligadas a las habitaciones, donde los niños más pequeños pueden permanecer vigilados más de cerca por sus progenitoras, y otras vinculadas a las zonas de estancia general y acceso principal. Éste contará con un puesto de control, que se comunicará con el resto de oficinas destinadas a los funcionarios y profesionales que trabajen en el centro.

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