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Las ayudas destinadas al pago del agua, donde más fraude se detecta

Sede del IMAS, en Santa Cruz de Tenerife. / DA

NATALIA TORRES | Santa Cruz de Tenerife

El Instituto Municipal de Atención Social (IMAS) de Santa Cruz está intensificando los controles para evitar que se den duplicidades en el cobro de prestaciones a la que tienen derecho las personas con menos recursos o que accedan a ellas los vecinos del municipio que no cumplan con los requisitos establecidos. Desde Asuntos Sociales, el concejal responsable, José Manuel Arocha, reconoce que en este sentido las ayudas concedidas para el pago de los recibos del agua es donde se ha detectado un mayor fraude. “En el tema del agua es donde hemos encontrado más prestaciones que no se tenían que haber concedido, entiendo que a veces por el exceso de trabajo, pero la realidad es que no pasaron por los filtros adecuados”. Según Arocha, “ahora se ha hecho ese trabajo y se han intensificado los controles para evitar que algunas personas accedan a este tipo de recursos sin tener derecho a ello porque, por ejemplo, ya contaban con otras ayudas”.

Desde el IMAS se trabaja para evitar que se den duplicidades en el cobro de prestaciones, tanto en las de carácter municipal como en las que se puedan recibir de otras administraciones y por los mismos motivos por los que las concede Santa Cruz. “Estamos trabajando para ver qué tipos de ayudas se cobran por un lado y otro, cruzando datos con el Gobierno regional”.

Ese trabajo ha conseguido que, explica el edil de Asuntos Sociales, descienda el número de ayudas concedidas, “no porque se concedan menos sino porque, con esos filtros, sí que hemos notado que ha descendido este tipo de prestaciones, al ayudarnos a identificar perfectamente a los usuarios que las necesitan”.

Nuevos beneficiarios

Esos mismos filtros están sirviendo para constatar que en el resto de prestaciones, como por ejemplo las destinadas a alimentos, se logre identificar a un mayor número de personas que sí las necesitan. “En las ayudas para alimentos, que se han incrementado mucho este año, sí que hemos comprobado que existe verdadera necesidad para conceder esta ayuda”, señala el concejal de Asuntos Sociales.

Arocha se muestra especialmente preocupado por un sector de la población que puede estar en situación de riesgo pero que, “por la vergüenza de que los vean en una cola pidiendo alimentos no recurren a la ayuda municipal”. Este es el motivo de que se haya puesto en marcha una ayuda, en colaboración con tres supermercados de la capital para que, al menos durante un mes, “les lleven una compra a casa y tengan una dieta equilibrada”.

La forma de detectar a estas personas es a través de las Unidades de Trabajo Social (UTS) de forma que, “a todos esos usuarios que pasan por las UTS y detectamos que necesitan ayuda de alimentos, intentamos llevárselos hasta su casa”, detalla el edil. Arocha recuerda que, durante los meses de julio y agosto, “también hemos puesto un servicio para llevar comida a casa de niños que podían estar en situación de riesgo por falta de alimentos”. El concejal reconoce que en lo que va de año, “ha bajado el número de personas que vienen a pedir ayuda ya que el incremento ha sido sólo del 2,20 %, que si lo comparamos con el que hubo en 2010, del 31 %, es muy poco”. Para Arocha la explicación de esta reducción está en que se ha apostado “por pedir a una contraprestación a las personas que acuden al IMAS y no solo conceder la ayuda sin más”.