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Olimpiadas ‘twitteras’ > Isa Robayna

Imagino que en la próxima edición del conocido Trivial Pursuit existirán preguntas como “¿Qué ciclista se cogió una moña mayúscula tras ganar el oro en Londres 2012?” o “¿Qué deportista fue expulsado de las olimpiadas por racista?” Ahora, por fin, tendré una oportunidad de ganar el quesito naranja de una vez por todas. Gracias a Twitter y a las etiquetas creadas a tal fin, se puede seguir cada deporte segundo a segundo a través de los smartphones. El espectador se convierte en el reportero más dicharachero de las olimpiadas y retrasmite con la pasión y subjetividad que tiene el seguidor de colores.

El deportista se siente arropado por sus followers y da de sí algo más que el esfuerzo titánico, se abre a la comunidad y expresa estados de ánimo, sentimientos y rasgos de su personalidad que quizás no debiera publicar ya que a nadie le debería de importar. Una vez más, el sentido común es el mejor antivirus de la red particular del usuario.

Entonces aparece el Sr. Twitter y comienza a desactivar cuentas por twittear caracteres deshonestos y malintencionados. Para no ser menos, entra en juego el Sr. London 2012 y expulsa de los juegos a deportistas por dichos comentarios en Twitter.

Twitter es un microblogging que se ha caracterizado por romper las barreras de la comunicación y acercar el mundo entero a cada individuo. ¿Qué tamaño y poder tienen las RRSS? ¿Puede el espíritu olímpico mancillar a un deportista por palabras cuando no desacreditó a un país por hechos en la pasada edición? ¿Hasta qué punto se resiente el derecho de expresión?

@isarobayna