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La campeona regresa entre honores

   

Michelle Alonso posa con sus familiares, amigos y compañeros de equipo en Los Rodeos. / FOTOS: JAVIER GANIVET


JUAN S. SÁNCHEZ | Santa Cruz de Tenerife

La campeona ya está en casa. Michelle Alonso “cansada pero contenta” llegó ayer a Tenerife para poder tomarse un respiro después de la exigencia de la cita paralímpica en la que alcanzó la gloria. La medalla de oro y plusmarquista mundial de los 100 metros braza llegó al aeropuerto de Los Rodeos procedente de Madrid donde dedicó la jornada del miércoles a cumplir con varios compromisos publicitarios de los patrocinadores del combinado nacional. La acompañaba su mentor, José Luis Guadalupe, el hombre que la ha entrenado en el Ademi y en la selección.

Tras la agotadora jornada se levantó de madrugada para ir a Barajas para tomar el avión de regreso a casa. Lo que encontró en la terminal de Los Rodeos fue apoteósico. Un numeroso grupo de familiares, amigos y compañeros del club Ademi Tenerife la esperaban para rendirle todos los honores que se merecía, los de una campeona.

“Ha sido una sorpresa muy bonita. No me esperaba que hubiera tanta gente, tantos familiares y amigos para recibirme. Ha sido un momento precioso”, comentaba emocionada la nadadora tinerfeña a la que se notaba muy cansada por el esfuerzo realizado en el torneo paralímpico, donde participó en tres pruebas y por la maratoniana jornada del miércoles en Madrid.

Pese a ello, Michi disfrutó del momento, saludó a su perro efusivamente y se hizo todas las fotos que le solicitaron con la presea de oro conseguida en Londres. “La verdad es que me duele un poco el cuello después de cargar con la medalla todo el día de ayer porque es un poco pesada”, señalaba entre risas Alonso mientras se aferraba con fuerza a su tesoro.

“Tenía muchas ganas de volver, de ver a mi gente, a mis familiares, a todos los amigos, a los vecinos y a mis compañeros del Ademi. Ellos están muy orgullosos de mí y yo de ellos”, contaba la campeona tinerfeña que admitía estar “muy cansada y con ganas de dormir” y que se presentó en Los Rodeos ataviada con un sombrero firmado por sus compañeros de selección en el que se podía leer: “1.16,85 my WR” en referencia a su plusmarca mundial. Tal y como reconoció después de semejante baño de alegría, ahora le espera un largo periodo de reposo. “Estaré por lo menos un mes descansando porque ha sido un esfuerzo muy grande la preparación y la competición”, dijo Michi antes de afirmar sonriente que “creo que me merezco ese descanso”. Después de las vacaciones volverá poco a poco, de forma gradual, a la rutina del entrenamiento de élite. En el horizonte la espera un nuevo campeonato internacional en Canadá “y a lo mejor algunas pruebas antes”, pero con el camino despejado, a sus 18 años, hacia un futuro más que esplendoroso.

Desigualdad

No será por el dinero que cobrará por su medalla de oro, sólo 10.000 euros por los 90.000 que están estipulados para los deportistas olímpicos que suben a lo más alto del podio, algo que denunció esta semana el presidente del Comité Paralímpico Español, Miguel Carballeda, que mantiene su lucha por acabar con la desigualdad y la diferencia de trato existente hoy en día.