Chávez ensucia la campaña – Por Gerardo Daniel Settecase

En todo el mundo, durante una campaña electoral, impera el todo vale. Denuncias cruzadas de supuestos delitos imputables a los candidatos o sus colaboradores son lo más corriente. Hasta España puede dar cuenta de ello.

Venezuela, por tanto, no esta exenta de ello a pocos días de sus comicios presidenciales. Inclusive que hombres de la oposición se pasaran al oficialismo y viceversa. O dichas denuncias de negociados en los que participaron miembros del Gobierno de Hugo Chávez o caso contrario cercanos al opositor Henrique Capriles Radonsky.

Lo que repugna en el uso de los recursos de la democracia por parte de Chávez y su séquito es que, en busca de aumentar su ventaja -o disminuir la de su opositor, según la encuesta que leamos-, se involucre a Capriles con el narcotráfico. Una Comisión de la Asamblea Nacional concurrió esta semana al aeropuerto de Caracas para verificar las avionetas que usa la oposición, en particular Capriles, pues presumen que son propiedad de Eligio Cedeño, sospechado de narcotraficante.

El presidente de la Asamblea Nacional, lógicamente chavista, Elvis Amoroso, dijo que presumían que la agrupación de Capriles usaría para su campaña “dinero sucio” proveniente “del narcotráfico, estafas programadas y legitimación de capitales, como en Colombia”, aunque no presentó pruebas. “El narcotraficante Pablo Escobar Gaviria fue diputado en Colombia. De manera que la mano de delincuentes pudiera estar metida en la campaña de Capriles”, declaró.

Nada se encontró en las requisas, pero, como diría Goebbels, “repite, repite, que algo queda”, y Chávez lo aplica a rajatabla. O los números de las encuestas lo desfavorecen, o solo repite su modelo habitual para destrozar adversarios, inclusive llevándoles horas antes de las elecciones a verse obligados a exiliarse, como ya ocurrió. Chávez no sabe perder. Pero sí denigrar campañas y la propia democracia.

gerardoctkc@gmail.com