me pagan por esto > Alfonso González Jerez

Diario de una ministra > Alfonso González Jerez

Lunes, 2 de septiembre. Ayer me telefoneó Soraya, yo le tengo un gran cariño a Soraya, porque Soraya es como una cebollita, que al principio parece poquita cosa, pero si te acercas te comienza a picar, y si te acercas más ya sufres un sarpullido, y si te empeñas en enfrentártele, yo no, líbreme Dios, te termina haciendo llorar, justamente como una cebollita, como ya he dicho… ¿Qué estaba yo escribiendo? Ah, sí, que ayer me llamó Soraya, es tan pequeñita pero con tanto carácter, y me dijo que teníamos que vernos con Cristóbal Montoro. Yo no sé qué pensar de Montoro. A veces me parece un personaje entrañable, con esa mirada pícara y un chiste siempre en la boca, y de repente se vuelve y se te queda mirando y me parece un lémur con gafas…Unas gafas muy bonitas, eso sí…Tengo que preguntarle dónde compra esas gafas…¿Qué estaba diciendo? Ah, sí, la reunión… Me temo lo peor, que me han dicho que Soraya acompaña últimamente a Cristóbal para que pueda darle malas noticias a los ministros sin que le peguen una hostia o vayan a contárselo a la gente de De Guindos… A Soria mismamente… A mí no me gustan los líos. Con Aznar al frente del Gobierno no había líos de estos… Es lo que le pasa a Mariano, que es demasiado buena gente…

Jueves, 6 de septiembre. Ya me he empezado a mover. Tal y como preveía, en Canarias no ha ocurrido nada porque la gente tenga que presentar el certificado de residencia al tomar el avión. Esta mañana se me acercó incluso uno de nuestros senadores canarios, Antonio Alarcó, y me dijo que los canarios estaba contentísimos de llevar los certificados encima, e incluso me explicó que, desde un punto de vista estrictamente médico, llevar el certificado de empadronamiento en la cartera tenía un efecto muy positivo en la salud física y mental de los ciudadanos.

-Una de las principales fuentes de los trastornos psicofísicos en la actualidad es la desorientación de la vida contemporánea, tan llena de tensiones, derroteros y exigencias… Yo lo he comprobado: si estás desorientado en medio de un aeropuerto lo mejor que puedes hacer es sacar tu certificado y recuperar toda la seguridad en ti mismo. Leer triunfalmente An-to-ni-o A-lar-có…

-¿Y no sería lo mismo con el DNI? -preguntó un tonto de Zamora que tengo de asesor ministerial.

-El DNI…, el DNI es una cosa de plástico… No tiene vida ni emoción…

Me costó bastante arrancármelo de encima, pero al final se lo endilgué a un ujier, al que empezó a practicarle un trasplante de páncreas para demostrarle que su habilidad digitomanual continuaba intacta. Todos los datos disponibles, en fin, son alentadores, y la gente va pasando por el aro. Y eso que no he dicho todo lo que los canarios viajan entre las islas, que es escandaloso, tremendamente escandaloso, como si no supieran nadar.

Viernes, 7 de septiembre. El Gabinete de Comunicación me dice que las protestas en Canarias van en aumento y que el presidente de la Comunidad autonómica ha afirmado que la exigencia de presentar el certificado de empadronamiento es una “humillación”. Una humillación, nada menos. Soria me ha llamado al mediodía para tranquilizarme:
-Miniztra, tú ni caso.

-Hombre, José Manuel, que ha dicho que es una humillación…

-No me hables a mí de humillaciones, que fue su vizepresidente y consejero de Economía y Hacienda… Lo que pasa ez que él viaja mucho entre las Islas, pero en helicóptero, el muy presidente, para eludir el certificado de empadronamiento…

-No me lo puedo creer…

-Como lo oyes. Rivero teme las iras de los propios canarios… Oye… Los ministros estamos exceptuados de esa historieta del certificado, ¿no?

-Y los diputados y los senadores, hombre de Dios…

Domingo, 9 de septiembre. La verdad es que no lo entiendo. Las autoridades canarias siguen dando la tabarra con lo del certificado. Y eso que los ayuntamientos de las islas lo están haciendo fatal, según me han dicho Soria y los compañeros del PP de Canarias.

-Es una vergüenza -me contó por teléfono una de nuestras concejales-. Nuestro propio ayuntamiento está colapsado por apenas unas cuentas miles de solicitudes recibidas esta semana. Por lo menos está quedando clara la manifiesta incapacidad de nacionalistas y socialistas para afrontar una gestión eficiente y eficaz…

-Pero denuncien, denuncien…

-Ya lo hacemos, pero solo nos cogen el teléfono los de ABC…

Bien, si no hay más remedio, sacaré a la luz los escalofriantes datos de los que dispone el Ministerio. Más de un millar de personas han viajado treinta veces entre las islas en el último año. A ver, que expliquen que hacen tanto tiempo a bordo de un avión. Para prevenir respuestas recibiré mañana en mi despacho a un solvente técnico del Ministerio de Turismo (e Industria y Energía) que me ha recomendado el propio José Manuel.

Lunes, 10 de septiembre. La teoría me parece plausible. El técnico del Ministerio de Turismo me ha explicado que los incesantes desplazamientos aéreos interinsulares se deben a una pulsión de los canarios para evitar ver la televisión autonómica.

-Los canarios se desplazan constantemente entre islas para buscar un aparato de televisión en el que sea imposible localizar el canal autonómico y no correr el riesgo de ver y escuchar a Roberto Kampoff. Bueno, no cabe descartar otras hipótesis, como la envidia de pene entre las mujeres (el avión sería un sustituto metafórico del aparato masculino) o la obsesión del fen sui entre los hombres, dispuestos a recorrer cientos de kilómetros para reordenar sus ondas de energía corporal. Pero yo apostaría por lo primero.
-Eso afectaría principalmente…

-Bueno, afectaría sobre todo a empresarios, abogados, médicos, equipos deportivos juveniles, enfermos crónicos, periodistas, asesores fiscales e incluso políticos…

-¡Cuánto daño están haciendo las televisiones autonómicas! ¡Y todavía hay gente que no quiere cerrarlas o privatizarlas!
-Cuando no se quiere ver la realidad, la gente a veces ni siquiera vota al Partido Popular…

En un par de días facilitaremos los datos. Supondrán una conmoción dolorosa, pero los canarios deben saber a lo que se están enfrentando.

Miércoles, 13 de septiembre. El asesor de Zamora está exultante. Me asegura que la difusión de las cifras de los desaprensivos que abusan de los vuelos interinsulares ha causado conmoción. Lo que no entiende este imbécil es que la conmoción ha consistido en ponernos a parir.

-Pero, entonces… ¿A qué viene esto del certificado?

-Pero qué tonto eres, hijo, qué tonto. Pregúntale a Montoro y apréndete la cifra, y después vuelves por el despacho. Qué cruz.