El Gobierno afirma haber corroborado la ausencia de pruebas de la supuesta matanza de yanomamis

EUROPA PRESS | Caracas

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y la ministra para los Pueblos Indígenas, Nicia Maldonado, han afirmado que las autoridades han realizado una investigación en la zona del municipio de Alto Orinoco donde supuestamente fueron asesinados 80 indígenas de la etnia yanomami y no han encontrado ninguna prueba que sugiera que realmente ocurrió.

Chávez dijo este miércoles que por ahora “no hay indicios” de que las informaciones sobre la matanza difundidas por los medios de comunicación sean ciertas. “Hemos recorrido todo eso y no hemos conseguido ninguna evidencia de esa masacre en territorio venezolano”, declaró Chávez, según el diario ‘El Nacional’.

Survival International, una organización que defiende los derechos de los pueblos indígenas, denunció la semana pasada que un grupo de mineros brasileños cruzaron la frontera y entraron en Alto Orinoco (en el estado de Amazonas) el pasado mes de julio y atacaron una aldea desde un helicóptero, acabando con la vida de decenas de yanomamis.

El presidente venezolano señaló que no se han hallado cadáveres en la zona, pero sí “gente con muchas necesidades”, así que dio las gracias a “los creadores de rumores de oficio” por permitir a las autoridades conocer más a fondo cómo viven los indígenas.

Maldonado, por su parte, reiteró que una comisión formada por 28 personas (entre trabajadores de ministerios, policías y militares) ha visitado todas las comunidades indígenas yanomamis del estado de Amazonas y ha comprobado que “no hay evidencias de ninguna muerte”.

Estas visitas forman parte de la investigación que está realizando el Ministerio Público “para esclarecer estas denuncias que se han ido publicado por los medios de comunicación sobre la supuesta muerte de 80 hermanos indígenas yanomami”, declaró la ministra a la cadena pública Venezolana de Televisión.

Según Maldonado, la comisión se ha entrevistado con el jefe de la comunidad yanomami y con otros miembros de las comunidades, quienes afirmaron que no había pruebas de ningún crimen. Por ello, subrayó que las informaciones que se han publicado sobre una supuesta masacre son “infundadas y falsas”.

 

La CIDH reclama una investigación “exhaustiva”

Mientras, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) –un órgano de la Organización de los Estados Americanos (OEA)– ha expresado su “profunda preocupación” ante las informaciones sobre la matanza presuntamente perpetrada por garimpeiros (mineros ilegales brasileños) y ha pedido al Gobierno venezolano que realice una investigación “exhaustiva”.

Según Survival International, algunos supervivientes vieron cómo los ocupantes de un helicóptero disparaban contra un grupo de indígenas, incluidos niños y ancianos, que se encontraban en el interior de una vivienda tradicional.

La CIDH, que ha solicitado información al Gobierno de Venezuela y al de Brasil, ha recordado en un comunicado que “los Estados están obligados por el Derecho Internacional de los Derechos Humanos a esclarecer judicialmente los graves actos de violencia denunciados, sancionar a los responsables y reparar las consecuencias”.

También ha señalado que los gobiernos tienen el deber de “adoptar medidas efectivas dirigidas a proteger la vida y la integridad de los miembros del pueblo indígena yanomami frente a los ataques que sufren por parte de terceros interesados en los recursos naturales que existen en sus territorios ancestrales”. En 1993, 16 yanomamis fueron masacrados por garimpeiros en la región venezolana de Haximú.