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Rosalba González Batista: “Pienso seguir creciendo como persona y como mujer”

gerente de asociacion de familias numerosas ROSALBA GONZALEZ. | JAVIER GANIVET

INMA MARTOS | Santa Cruz de Tenerife

Rosalba González es una de esas personas con predisposición a la alegría. Su sonrisa contagiosa brota de una personalidad tímida aunque fuerte, y segura de sí misma. En los alrededores del Auditorio de Tenerife Adán Martín, trasmite paz y tranquilidad a todos quienes la rodean y afronta con soltura una sesión de fotos que resultó muy divertida. La protagonista que dedica su vida a la familia, tanto a la suya como a otras, luce un conjunto casual de la marca Bualá Modas, con quien la propia asociación tiene un convenio de colaboración, cedido para el reportaje. El maquillaje es de Irina Brito.

-¿Cómo llegó a ponerse al frente de la Asociación de Familias Numerosas de Canarias?

“Fue muy curioso. Trabajaba en el ISTIC (Instituto Superior de Teología de la Islas Canarias) y decidí presentar mi candidatura a presidenta de la asociación. Antes de las elecciones, el presidente saliente nos reunió para comunicarnos a los dos candidatos que la gerente iba a dejar su puesto. Así que, finalmente, yo ocupé su vacante y el otro candidato ocupó el puesto de presidente. Era el tipo de puesto que me gustaba, iba a ganar más, estaba más cerca de casa, y como suele ser habitual en mí, di un paso adelante”

-¿Qué tipo de preparación tiene?

“Yo estudié Filología Inglesa en la Universidad de La Laguna, e hice un año de especialización en el Swan Institute en Dublín. Cuando terminé de formarme estuve de traductora y profesora, pero siempre tuve la inquietud de formarme en asuntos relacionados con la familia. Por eso, a la vez que estudiaba y luego trabajando, hacía cursos de todo tipo, asistía a talleres, jornadas, congresos, conferencias relacionadas con la familia, la educación de los hijos… La formación constante es algo que considero vital para mejorar en mi trabajo, además de la constancia”.

-Tener tres o más hijos se ha convertido en una rareza y además, en una aventura…

“En España, ciertamente, lo es, aunque más que raro, diría yo, que parece que hemos cometido un delito. Es muy frecuente oír a gente que se dirige a ti, te mira, y dice que si estás loca, y eso es lo más suave que te suelen denominar. Me da pena porque una sociedad que no apoya la familia tiene los días contados. A mí me encanta lo que decía Chesterton, y creo que define muy bien lo que está pasando en España: “Una sociedad que ataca a la familia, no sabe lo que hace, porque no sabe lo que está destruyendo”. Por supuesto que es una aventura, pero la mejor y más enriquecedora, y ¡qué experiencia no lo es! Vivir, en definitiva, es arriesgar, aventurarse”.

-Peor es, cuando, por la situación de crisis económica, los padres no trabajan… que es, supongo, el caso que más se atenderá desde la asociación Mas de dos.

“En estos momentos, para las familias numerosas -máxime si no están trabajando- y también para las familias monoparentales, que por regla general suelen ser madres con tres o más hijos a cargo, la situación se hace insostenible. Cada día nos aparecen más familias con este perfil que vienen a pedirnos ayuda, y lo más triste: algo para comer. Tenemos, a día de hoy, 815 familias asociadas en toda Canarias, y una media de dos familias diarias que solicitan algún tipo de ayuda. El perfil de estas familias ha cambiado, la mayoría son monoparentales: el caso de la madre sola. También hay familias que vivían muy bien antes y la situación de crisis les ha arrastrado a casi a la mendicidad”.

-¿Qué es lo que más le gusta de su trabajo?

“Te da muchas satisfacciones, aunque, por supuesto, muchos problemas también. Pero no tiene precio cuando las familias te agradecen el servicio prestado y, a lo mejor, no hemos podido resolverle el problema porque no depende de nosotros, pero el recibir una palabra amable, esperanza o ayudarles en alguna gestión… Tengo un caso que recuerdo con mucha emoción: una madre que estaba en el paro, con un problema de corazón, tres hijos, y su marido desempleado. Consiguió un buen trabajo gracias a nuestra bolsa de empleo y me dijo llorando que nos debía su felicidad y que no lo olvidaría nunca. Trato de hacer mi trabajo poniendo pasión, y mucho amor. Así, y con trabajo en equipo, los resultados llegan”.

-Saber pedir, y la imaginación son fundamentales para mantener una asociación como la que usted gestiona. ¿Cuál es la mejor forma de hacerlo? 

“Hay que saber pedir, cómo, y a quién se lo pides. La institución familiar en nuestro país, aunque es la más valorada, en la administración no es así. Para conseguir fondos tienes que presentar proyectos muy novedosos, y que vayan enfocados a dar formación y empleo. En ese campo estamos muy orgullosos porque tenemos un equipo técnico maravilloso, y por ejemplo, el año pasado nos aprobaron un proyecto de este tipo para formar a madres con responsabilidades familiares, y darles empleo, en el que conseguimos la máxima puntuación”.

-También para la mujer es una complicación a veces combinar profesión, maternidad y autorrealización personal. ¿Usted lo ha conseguido?

“Creo que estoy en el camino para conseguirlo. En este país y con los horarios que tenemos que son totalmente incompatibles con una vida familiar, se hace muy complicado, pero si hay algo que tenemos las familias numerosas es mucha capacidad de organización, y disciplina. También es verdad que mis hijos ahora son mayores, y eso es de gran ayuda, pero yo me considero una madre responsable, y para mí la familia es mi prioridad. A día de hoy me soy una mujer realizada en todos los aspectos de mi vida”.

-¿Cuál es según su opinión la mejor edad para una mujer?

“Yo no se cuál es la mejor edad para la mujer, dependerá de la etapa. Lo que sí te puedo decir es que para mí la a mejor edad es la que tengo ahora, y puedo decirla sin problema, tengo 47 años, 48 en breve, y creo que me encuentro en el mejor momento personal, y a todos los niveles, aunque siempre aspiro a estar mejor. Soy una mujer muy inquieta que me encanta aprender de todo y de todos. Quizá, si dentro de tres años, o cinco, me vuelven a preguntar lo mismo, puede que diga que la mejor edad sea esa que esté viviendo en ese momento porque pienso seguir creciendo como persona, y como mujer”.