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Un tribunal de EEUU determinó en 2010 la liberación del preso muerto en Guantánamo

EUROPA PRESS | Miami

Un tribunal estadounidense concedió la libertad en 2010 al preso que apareció muerto el sábado en la base naval de Estados Unidos en Guatánamo, decisión que fue apelada y ganada por el Gobierno. El reo, que ha sido identificado este martes como Adnan Farhan Abdulatif, de nacionalidad yemení, sufría trastornos mentales y había intentado suicidarse en varias ocasiones.

Aún no se conocen las causas del fallecimiento de Abdulatif, quien estuvo detenido en Guantánamo desde 2002, aunque el Servicio de Investigación Criminal Naval ha asegurado estar investigando. El abogado de Abdulatif, David Remes, ha apuntado que “era tan frágil y estaba tan atormentado que no sería una sorpresa que se hubiera suicidado”. “Lo mires como lo mires, Guantánamo fue lo que le mató”, ha agregado.

Abdulatif fue encontrado muerto en el Campo 5, una instalación de máxima seguridad en la que se encuentran encerrados los acusados de romper las normas que rigen la cárcel. El reo fue encerrado en dicho campo tras ser acusado de asaltar a un guarda con un ‘cóctel’ de fluidos corporales.

La localización del cadáver se produjo mientras los guardias de Guantánamo realizaban “comprobaciones de rutina”. El detenido se encontraba “inconsciente” y no respondía, por lo que fue trasladado al hospital de la base, donde terminó falleciendo pese a los intentos por reanimarle.

Abdulatif fue capturado a finales de 2001 en la frontera entre Afganistán y Pakistán, una de las zonas consideradas por Estados Unidos como la principal base de los talibán en la zona. A pesar de que una junta de revisión de Guantánamo recomendó que fuera transferido a Yemen en 2006, la medida no fue implementada.

El preso apeló contra su detención ante el tribunal de distrito de Washington, que determinó en julio de 2010 que debía ser liberado después de que sus abogados explicaran que Abdulatif fue a Pakistán y Afganistán para recibir tratamiento médico tras sufrir un traumatismo craneoencefálico en un accidente de tráfico.

Sin embargo, el Gobierno estadounidense, que afirma que Abdulatif era un combatiente de la organización terrorista Al Qaeda, apeló con éxito contra la decisión. No ha trascendido si Abdulatif se encontraba entre los yemeníes a los que se prohibió su traslado al país árabe por orden del presidente, Barak Obama.

“Nunca fue una amenaza para Estados Unidos y nunca debió ser encerrado en Guantánamo. Debió haber sido liberado hace mucho, no solo por ser inocente, sino por consideraciones humanitarias que reclamaban su puesta en libertad”, ha valorado Remes.

Remes ha añadido que Abdulatif sufría problemas psicológicos graves y que llevó a cabo varias huelgas de hambre que provocaron que perdiera peso drásticamente, tras lo que empezó a ser alimentado a la fuerza, lo que es considerado como un método de tortura en base a la Declaración de Tokio (adoptada en 1975).

“Intentó suicidarse en varias ocasiones, ahorcándose, tragando clavos y bolsas de plástico”, ha apuntado Remes, quien ha agregado que Abdulatif tiene una cicatriz en su estómago como prueba de la operación a la que tuvo que ser sometido para extraer del estómago dichos objetos.

En un carta que escribió a Remes en 2010, Abdulatif describió Guantánamo como “un pedazo de infierno que mata todo”, mientras que en otra dijo que se había convertido en un muerto viviente. “El fin es piedad y felicidad para este alma. No permitiré más de esto y le pondré fin”, aseguró.

Abdulatif se ha convertido así en el noveno preso que muere en Guantánamo, habiéndose determinado que dos de los fallecimientos se debieron a causas naturales y otros seis a suicidios, la mayoría de ellos por ahorcamiento. De las 779 personas que han pasado por las instalaciones, 167 permanecen encarceladas.