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La ULL no cubrirá 69 jubilaciones para evitar recortes de personal

JOSÉ LUIS CÁMARA | Santa Cruz de Tenerife

“Aquí no sobra nadie”. Así de tajante sigue mostrándose el rector de la Universidad de La Laguna (ULL), Eduardo Doménech, cuando se le cuestiona por la insistencia del Gobierno de Canarias en que aplique el decreto del Ministerio de Educación que modifica la carga docente del profesorado. Al respecto, Doménech volvió a insistir ayer en que dicha aplicación no tiene por qué conllevar despidos, y así se lo hizo saber a la Junta de Personal Docente e Investigador Funcionario y al Comité de Empresa del Personal Docente Investigador Laboral, con los que se reunió en la mañana de ayer.

En dicha cita, Doménech acordó con ambos órganos negociar la aplicación del decreto ministerial, al objeto de realizar ajustes que no afecten a la actual plantilla docente. “Ya hemos realizado los pertinentes descuentos en la carga de gestión e investigación, y haremos algunos ajustes en el capítulo II, porque consideramos que la aplicación de la normativa que modifica la carga horaria del profesorado corresponde a la autonomía universitaria y que es posible modularla”, recalcó el rector, quien subrayó que “la aplicación de la norma ministerial no tiene por qué materializarse en despidos, sino en la redistribución de la carga docente, investigadora y de transferencia de conocimientos”.

En la misma línea se manifestó el presidente del Comité de Empresa del Personal Docente Investigador Laboral, Francisco Santana, quien aseguró que, para evitar que los recortes pudieran afectar a la plantilla, en el último año se pactaron 38 prejubilaciones incentivadas y 31 bajas por jubilaciones normalizadas. “Esas plazas no se han cubierto ni se van a reponer”, aclaró Santana, que dejó claro el importante esfuerzo que hace el profesorado para evitar que se produzcan despidos.

“El rector nos ha de garantizar la estabilidad de la plantilla, para lo cual buscaremos soluciones a los recortes que se plantean desde la Consejería de Economía y el decreto del Ministerio”, explicó al DIARIO el presidente del comité de empresa, que dejó claro que “existen alternativas de ahorro para cumplir con los criterios que nos están marcando”.

Una opinión que comparte Eduardo Doménech, que reconoce que “hay áreas más sobrecargadas que hay que reajustar, pero eso no implica que se tengan que despedir profesores”.

A la espera del presupuesto

“Todavía no sabemos con qué presupuesto contaremos para el año que viene, pero trabajaremos para mantener una plantilla que consideramos necesaria”, arguyó Doménech, que incidió en que “mientras la universidad pueda absorber las reducciones a las que someta el gobierno, restando en otros capítulos del presupuesto, no se afectará el capítulo de personal”.

Hay que recordar que el Ejecutivo autonómico ha solicitado el cálculo del aumento de carga docente con la intención de conocer cuál es el “excedente” de profesorado, aunque el consejero de Educación, José Miguel Pérez, ha asegurado en varias ocasiones que su departamento tiene como “prioridad” el mantenimiento del empleo en las universidades canarias.

El decreto ministerial establece un aumento de las obligaciones docentes para el personal funcionario que no investigue lo suficiente -lo que podría derivar en la necesidad de prescindir de profesorado contratado-, pero el Gobierno central lo matizó posteriormente introduciendo otros aspectos además de la investigación, como las labores de gestión.

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Reunión urgente de los órganos

El rector de la ULL, Eduardo Doménech, tiene previsto convocar en los próximos días un Consejo de Gobierno y también citará a la Comisión de Asuntos Institucionales del Claustro -que sólo se reúne para casos excepcionales-, al objeto de debatir sobre los requerimientos de la Consejería de Economía. Doménech señaló que en el caso de que las restricciones sobrevenidas traspasen la barrera de lo asumible con otras partidas presupuestarias, y por tanto haya que reducir personal, “se afectará la parte de la plantilla a tiempo parcial que sea necesaria para afrontar la reducción presupuestaria, estableciendo de forma negociada los criterios que se aplicarán para la reducción de este colectivo”. Y en el caso de que las restricciones presupuestarias vayan más allá del personal docente a tiempo parcial y afecten al profesorado permanente, “entonces esto supondrá un cambio profundo en el modelo actual de universidad, tal y como la conocemos en la actualidad; y, por tanto, acarreará un replanteamiento profundo de los principios y modos de funcionamiento que hasta ahora hemos aplicado”.

En este escenario, el rector afirmó que resistirá con las herramientas legales que disponga, se movilizará e instará a la comunidad universitaria a que se movilice “en contra de este atentado estructural a la universidad pública”, y, por último, “si al final prevalece la ley del más fuerte, dígase Gobierno central y autonómico, este rector se pondrá a la faena para hacer que la ULL salga de esta crisis lo menos debilitada posible”, concluyó.

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