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Vámonos a Fuencaliente > David Sanz

Cualquier escusa es buena para ir a Fuencaliente. Un pueblo por el que siento debilidad, lo mismo que mucha otra gente. En el amplio catálogo de ocio del que uno puede disfrutar en La Palma, contra la opinión de ciertos agoreros que se aburrirían como un hamster enjaulado también en pleno corazón de Nueva York, conozco pocos planes tan apetecibles para un domingo que pasar el día en Fuencaliente. Empezaría por cumplir religiosamente con la visita al bar Parada y saludar a los amigos Eduardo y Vanessa, almendrado mediante; bajar a la costa, donde la playa de Echentive te bendice con las aguas más cristalinas que he visto; más tarde, cuando el hambre aprieta, subir a la Casa del Volcán, donde David y Eva, para disfrutar de un malvasía y su excelente carta; y terminar dando un paseo por el Teneguía, mientras cae el sol de la tarde.

Esta es una de las muchas rutas que se pueden hacer en el municipio que, a mi modesto entender, tiene más potencia turística de la Isla. Bodegas entrañables, aguas milagrosas, sales artesanales, el néctar de los dioses llamado malvasía y los volcanes que han moldeado su geografía e historia, conforman este privilegiado extremo sur de la isla de La Palma.
Esta noche, un grupo de empresas e instituciones se han puesto de acuerdo para hacer de Fuencaliente la capital europea de la volcanología. En La Noche de los Volcanes, como se ha dado en llamar esta velada, la ciencia saltará los límites de la academia para contarnos a los profanos, entre otras cosas, lo que significa vivir entre volcanes. Todo ello en un contexto de ocio, con catas de vino, degustación de tapas, visitas guiadas, música en directo, etc. Científicos de relieve internacional, como los que gestionaron la crisis de la nube de ceniza del volcán de Islandia o Saimon Day, autor de la teoría del gran tsunami que provocaría una explosión volcánica en Cumbre Vieja, estarán también presentes en esta iniciativa en la que tanta gente ha puesto muchas ganas e interés. En fin, que si normalmente vale la pena darse un paseo hasta Fuencaliente, esta noche más. Y a mí, si alguna vez me pierdo y tienen interés en encontrarme, ya saben dónde preguntar.