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Van de Walle vuelve a unir La Palma con Flandes

FLANDES-LA PALMA
La expedición canaria, con los autores del libro, en la visita al gobernador de Flandes. / DA

DAVID SANZ | Santa Cruz de La Palma

La relación entre Canarias, en concreto La Palma, y Flandes tuvo una gran trascendencia socioeconómica y cultural para el Archipiélago desde principios del siglo XVI, relacionado con la extensión del cultivo de la caña de azúcar y su comercialización en los Países Bajos. Sin embargo, este nexo, especialmente con ciudades tan importantes como Amberes o Brujas, es hoy en día desconocido para la mayoría de los flamencos.

Esta circunstancia ha empezado a corregirse con el reconocimiento que ha recibido en Brujas, quinientos años después de su nacimiento, una figura trascendental en la historia de la isla de La Palma, Luis Van de Walle El Viejo, con la publicación de su biografía, De Brujas a La Palma. Luis Van de Walle El Viejo (1505-1587). Esta obra es una versión abreviada y autorizada del riguroso estudio de investigación que la doctora Ana Viña Brito publicó sobre este personaje en Ediciones Idea en el año 2009.

Un trabajo que llegó a las manos del cónsul de Bélgica en Gran Canaria, Jozef Van Minsel, y apostó por la traducción de la obra, una labor para la que encontró en el escritor y periodista Cas Goossens el cómplice perfecto. Pero la clave definitiva en este encuentro entre las dos ciudades ha sido Tomás Van de Walle Sotomayor, descendiente de la figura homenajeada, que mantiene viva esa unión, llegando a confesar en el prólogo del libro que “se siente un poco español flamenco”.

Referencia esta última que hizo el alcalde de Brujas, Patrick Moenaert, durante el acto de presentación de la obra que se celebró en la Sala Gótica del Ayuntamiento de esta ciudad el pasado siete de septiembre. Acudieron a esta cita, además del Marqués de Guisla Guiselín, la presidenta del Cabildo de La Palma, Guadalupe González Taño, y el consejero insular de Turismo, Julio Cabrera.

Cabe destacar que el Cabildo ha aprovechado esta puerta en el tiempo que se ha reabierto con Flandes para tratar de reforzar el turismo belga que llega a la Isla, con el aliciente de reencontrar las huellas culturales y sociales que sus antepasados dejaron en La Palma.

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Ilustración flamenca de la portada del libro sobre Luis Van de Walle. / DA

Altruismo

Porque si el apellido Van de Walle tiene un lugar privilegiado en la historia palmera no es por la astucia de el Viejo como mercader, sino por su “filantropía”, como asegura Tomás Van de Walle. “Traer el agua de abasto a Santa Cruz de La Palma, contribuir a la construcción del Hospital de Dolores y a las fortificaciones defensivas y a edificar el convento de Santo Domingo, para el que encargó varias tablas flamencas de Pieter Pourbus”, son pruebas de ese altruismo que recordó su descendiente.

Gestos de una enorme solidaridad con La Palma, donde llegó en 1530, atraído por una territorio que, como recordó el alcalde de Brujas, “ejercía en aquella época un gran poder atractivo sobre los flamencos, que, desde tiempos remotos, tienen fama de poseer cierto olfato comercial”. Y es que, como prosigue el regidor flamenco, “La Palma era entonces uno de los puertos más tranquilos en la ruta del azúcar”.

Pero un hombre del mercado, volcado en satisfacer sus intereses, ¿por qué hizo tanto por la sociedad palmera de modo altruista? “No sabemos si fue por necesidad o por convicción en favor de los ciudadanos, pero lo que sí está claro es que si lo recordamos ahora es por su filantropía y no por su fortuna”, insistió Tomás Van de Walle.

Además de la presentación del libro, la expedición canaria fue recibida por el gobernador de Flandes y también pudieron conocer el Archivo Histórico de Brujas, de la mano de su director, quien les mostró “una mención de Luis Van de Walle de 1548, después de llevar veinte años en La Palma, en la que se da de alta de nuevo como ciudadano de Brujas para seguir haciendo negocios con esta ciudad”, según relata su predecesor, cuya ascendencia flamenca le llevó a ser distinguido el año pasado como caballero de la Orden de la Hermandad del Toisón de Oro de Brujas.

Iniciativas como la de este libro permiten que resuene, como un eco vivo del pasado, La Palma en los Países Bajos. Que la prestigiosa firma Lannoo, cuyo equivalente en España, según Van de Walle, sería Espasa Calpe, se haya hecho cargo de su edición contribuirá a ello. El alcalde de Brujas tuvo también la oportunidad de conocer uno de los grandes tesoros que esconde La Palma, el vino Malvasía, un regalo de la presidenta insular.