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Abrir la caja de los truenos – Por Francisco Pomares

Fernando Clavijo ha pedido que se replantee el uso de fondos presupuestarios para sostener la Policía Autonómica y la Televisión Canaria. Cree el alcalde que no está el patio para mucha floritura y que el objetivo prioritario de los presupuestos debe ser mantener el estado de bienestar.

Clavijo es consciente de que su opinión abre la caja de los truenos en Coalición Canaria, donde mencionar la Policía y la Televisión -los dos caprichos históricos del nacionalismo- ha sido hasta ahora casus belli.

Lo cierto es que la televisión nos acompaña ya desde hace más de una década, y su desaparición no sería probablemente entendida por una población que se ha acostumbrado a disponer de un canal local. Más aun en tiempos de caída en picado de la oferta local en la televisión estatal y en las digitales locales, asediadas por la crisis. Pero sin duda es posible hacer una televisión mucho más barata que la que se hace hoy, dando mucho más peso a las productoras privadas -algo que ayudaría a activar un sector en franca decadencia-, y prescindiendo de gastos inútiles en el tinglado político del ente, eliminando las canonjías, los viajes de sus directivos en primera, las suites de lujo para hospedarlos y los ágapes y jolgorios. Porque no está el patio para juergas. También sería muy prudente revisar formatos basados en la aculturización, la astracanada y una concepción del servicio público que sólo considera de interés público lo que tiene que ver con quienes mandan.

En cuanto a la Policía Autonómica, su práctica inexistencia convierte la decisión de cerrarla en un ejercicio tan poco problemático que no lo discute nadie. La Policía se montó por capricho, se ha mantenido por capricho y no puede cumplir ninguna de las funciones que tiene encomendadas, sencillamente porque no dispone de recursos. Los propios jefes y agentes que integraron las primeras plantillas han desertado masivamente volviendo -los que han podido hacerlo- a antiguos destinos. La policía canaria mide sus éxitos -y los publicita en notas de prensa- en la aprensión de cinco gramos de chocolate. La verdad es que deberían cerrarla y apostar por la coordinación de las policías locales, un camino más razonable que fue bloqueado por nuestra tendencia a la imitación. Clavijo ha abierto un debate necesario en Coalición y en el Gobierno, y al hacerlo demuestra que hay distintas formas de hacer política y de concebir el interés de los ciudadanos.