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La columna de Churchill> Por Tinerfe Fumero

¡Chas viría! El extraño caso de los recortes que sí, pero luego no del todo
El esquema es el siguiente. Lo primero es el hachazo gubernamental a las conquistas logradas por los canarios a la hora de que se compense su lejanía, como por ejemplo las subvenciones al transporte de residentes. Luego llega lo que en el PP llaman victimismo, que no es otro que las protestas de sus adversarios políticos en las Islas -ahora aliados en el Gobierno autonómico-. En esto llega el fin de semana y retorna al terruño la cuota canaria en el gabinete madrileño, José Manuel Soria, que descoloca al personal con insólitos anuncios del tipo “esto lo arreglo yo” y demás. Lo cierto es que sí, algo se recupera, pero no del todo. Tan extraño fenómeno ha provocado el análisis de sesudos politólogos, que tras un primer estudio ofrecen varias hipótesis de trabajo. La primera es que el victimismo sí que funciona aunque parcialmente, pero únicamente gracias a Soria, que tanto lo denosta. La segunda es que a Soria lo engañan sus compañeros ya que no le cuentan sus previsiones y actúa al enterarse de éstas cuando viene a ver a la familia y escucha a los victimistas. La tercera es que el grancanario es el nuevo Conseguidor, etérea responsabilidad política creada en su día por José Carlos Mauricio a su paso por Madrid. Y la cuarta y última es que todo es fruto de la maquiavélica mente de un malvado independentista. O de dos, a lo sumo.